martes 8 de marzo de 2011

Novedades en el transporte público porteño



He aquí algunas novedades que se implementaron o están próximas a inaugurarse en materia de transporte público de pasajeros en la ciudad de Buenos Aires.

1) METROBUS.- Como debajo de la avenida Juan B. Justo está el arroyo Maldonado, no puede construirse un subte. Los más románticos pensaron en góndolas colectivas que recorrieran la legendaria vía fluvial causante de recurrentes inundaciones, pero finalmente prevaleció la cordura y ya está en marcha el proyecto de hacer una especie de ”subte” sobre la avenida con sus propias estaciones (ver foto), que podrá unir Pacífico con Liniers en menos de media hora. El servicio estaría a cargo de las actuales líneas de colectivos 166 y 34 que ya hacen el mismo trayecto, sólo que serían ómnibus articulados con una suerte de fuelle en el medio, similares a algunos que observé en la línea 132.

2) CICLOVÍAS Y ALQUILER DE BICICLETAS.- Este proyecto de carriles exclusivos para bicicletas ya está bastante adelantado, pero lo verdaderamente novedoso es el sistema de prestación de bicicletas implementado por el Gobierno de la Ciudad, que permite a cualquier usuario tomar una bicicleta en un punto de la ciudad y devolverlo en otro, próximo a su destino. Ya hay estaciones de recepción y devolución en la plaza San Martín, en Plaza Italia y Parque Lezama, entre otros puntos.

3) TARJETAS MAGNETICAS.- Las tarjetas SUBE para el pago de boletos sigue extendiéndose cada vez más a nuevas líneas de colectivos y otros medios de transporte. El sistema no sólo es menos lento y engorroso que el anterior, sino sobre todo no requiere el uso de las siempre escasas monedas. Las tarjetas pueden recargarse por valores entre $2 y $100, y pueden adquirirse en terminales de colectivos, trenes y subtes, así como en comercios adheridos. En este momento son pocos los transportes que la implementaron, pero en algún momento terminarán reemplazando al viejo sistema.

4) EXTENSIÓN DE LÍNEAS DE SUBTES.- Entre otras, todavía están pendientes las extensiones de la línea A hasta Nazca, y de la línea B hasta Villa Urquiza donde, paradójicamente, se construirán las estaciones Juan Manuel de Rosas y Echeverría, otrora enemigos de Urquiza. Sin embargo, ya está terminada la extensión de la línea H hasta Corrientes y Pueyrredón, donde los usuarios pueden hacer combinación con la línea B.

5) CAMBIOS DE RECORRIDOS DE COLECTIVOS.- Dejo para el final estas novedades que son las menos publicitadas, tanto que varias guías de calles y transportes de Buenos Aires siguen haciendo “nuevas” ediciones de sus libritos sin incluir los nuevos recorridos. Tomemos los siguientes ejemplos, algunos de los cuales ya se implementaron desde hace dos o tres años:

a) La línea 99 que viene desde Plaza de Mayo ya no dobla en Anchorena sino mucho antes, en Ayacucho, y sigue su ruta de siempre por la avenida Córdoba.

b) La línea 188, hacia Plaza Italia, ya no retoma más Mansilla debido a que un tramo de esta calle cambió de mano. Lo mismo ocurre con la línea 71 por cambio de mano de Triunvirato, que ya no sigue más por Roseti hasta Mariano Acha sino que dobla en 14 de Julio para retomar la tradicional avenida de Villa Urquiza hasta Olazábal. Varias otras líneas también cambiaron su recorrido como consecuencia de una creciente tendencia a transformar las avenidas en doble mano.

c) Otras líneas han agregado ramales. Por ejemplo, la línea 110 incorporó un ramal 2 que se separa del ramal 1 en Avenida Beiró y Nazca y vuelve a unirse en Albarellos y Artigas, aunque luego volverá a separarse terminando en Villa Martelli atravesando la General Paz a la altura de Avenida Constituyentes. Otro tanto pasó con la línea 71 que incorporó un tercer ramal (Maipú por Congreso) en su trayecto hacia Villa Adelina. Se trata de un sub ramal de la vía hacia Maipú que se separa de ésta en Avenida Congreso y Díaz Colodrero.

6) OTROS CAMBIOS EN LOS COLECTIVOS.- Siempre hablando de las líneas numeradas del 1 al 199, que son las que atraviesan total o parcialmente en su recorrido la ciudad de Buenos Aires, también se registraron otros cambios como el color de la carrocería (las líneas 41 y 93 tienen ahora el mismo color, distinto al anterior) y las comodidades (la línea 140 parece haber sido pionera en la incorporación del bendito aire acondicionado, seguida por la 133, ambas de la empresa Plaza).

Pablo Cazau. Enero 2011.

lunes 7 de marzo de 2011

Las trituradoras de hombres

He aquí algunas cosas para reconocer a una mujer trituradora de hombres:

- Le prohíbe al hombre visitar a su familia y a todos sus amigos.

- Las únicas visitas permitidas son las de la familia de ella.

- Se opone a cualquier sana iniciativa del marido tal como coleccionar estampillas, cantar, bailar, jugar a las figuritas o hacer solitarios. De Facebook ni hablar.

- Si se porta mal lo manda a dormir al auto sin postre.

- Tiene sexo solamente cuando ella quiere y con quién quiere.

- Le prohíbe cualquier otra respuesta que no sea “Sí querida”.

- Le fija horarios para comer, dormir e ir al baño. Lo obliga a ver “Utilísima” para que aprenda cosas útiles en lugar de ver fútbol.

- Le compra la ropa que ella quiere y le dice qué ropa usar en cada ocasión.

- Obliga al marido a tener las manos siempre visibles para que no haga travesuras. ¿Usted me entiende, no?

- Le prohíbe divorciarse.

- Le prohíbe deprimirse y suicidarse.

- Si ella es testigo de Jehová el marido también deberá serlo. Siempre es mejor dos testigos que uno solo.

- Fija los lugares de veraneo y en esto el marido ni siquiera puede opinar.

- Si lo echan del trabajo, el marido deberá trabajar refaccionando la casa sin goce de sueldo y aplicando lo que aprendió en “Utilísima”. A cambio le dará algo de comida.

- Obliga al marido a poner todo el patrimonio a nombre de ella, incluyendo sus bienes de herencia.

- Los bisabuelos de la esposa fueron traficantes de esclavos.

Amigo lector: si su cónyuge tiene tres o más de estos síntomas, mejor búsquese otra mujer aunque sea más fea y tenga várices, una joven inocente que nada sabe de la vida, un travesti o un hombre, pero todos deberán responder siempre “Sí querido”.

Pablo Cazau. Febrero 2011.

También le cantamos a los astros


Tal vez a nadie se le haya ocurrido cantarle una ópera a un asteroide o un rock pesado a la galaxia de Andrómeda, pero lo que sí es cierto que hubo canciones dedicadas a nuestros astros más famosos. ¿Quién no recuerda los clásicos Blue Moon (Luna Azul) o Moonlight Serenade (Serenata a la luz de la Luna de Glenn Miller)? ¿Quién no recuerda la canción interpretada por Eydie Gormé y el Trío Los Panchos “Luna lunera”, o la “Luna tucumana” de Los Chalchaleros, o el vals “Luna de arrabal”? Claro está que también cayó en la volteada el rey de los astros a través de la canción napolitana “O sole mío” y otras más como “Cuando calienta el Sol” de los años 60.

El planeta Venus también ha recibido el homenaje de la música. Claro que todos lo conocemos con su nombre artístico, el Lucero del Alba (o Morning Star entre los ingleses) y como tal aparece, por dar un ejemplo, en el bonito tema folklórico argentino “Lucerito Alba” y también mencionado en los versos de la canción “Balderrama”.

El planeta Marte no ha caído muy bien a la humanidad ya desde tiempos inmemoriales, asociándoselo siempre con el mal, la muerte y la destrucción. Y aún así, también tuvo lo suyo con una comedia musical de estilo rockero basada en el libro “La guerra de los mundos”, de H.G. Wells, que recrea la destructiva invasión de los marcianos al planeta Tierra.

Pablo Cazau. Diciembre 2010.

Boleto de colectivo

Martín subió, sacó el boleto y fue a sentarse al fondo del colectivo. Y para matar el aburrimiento, leyó en el boleto: “Línea 71 – Nº 4542-1193”.

Lo guardó en el bolsillo, pero se quedó en silencio pensando que algo curioso había ocurrido hace instantes: la cifra correspondía exactamente con su propio número telefónico.

Extrañado, volvió a mirar el boleto pero algo había cambiado. No sólo apareció un número telefónico diferente sino que además estaba impreso en letras claras y precisas el nombre de una mujer: Isabel.

Acicateado por tan increíble enigma, llegó a su casa y llamó por teléfono al supuesto teléfono de la supuesta mujer.

-Suárez Sociedad Anónima, buenas tardes- contestó una impersonal voz femenina.

Momentáneamente desconcertado, Martín pregunta con timidez:

-¿Isabel?

-¿Quién es usted?- interroga a su vez ella.

-Bueno… sabe, encontré un boleto de colectivo con su teléfono, y…

Martín no terminó la frase porque escuchó el chasquido del teléfono que se cuelga violentamente.

Esa tarde, apenas terminado su trabajo, Isabel arrojó a la basura todo lo que sobraba en su cartera, incluyendo el boleto que había sacado ese día y que, de haberlo leído de puro aburrida, habría encontrado con letras claras y precisas un teléfono y el nombre de Martín.

Pablo Cazau. 2003.