lunes 5 de diciembre de 2011

Me mudé a un ático


Hace dos años me mudé a un ático. En realidad no es más que un vulgar departamento de dos ambientes situado en el último piso, pero si uno se ajusta a la definición de Wikipedia, en realidad es un ático, o sea, “un espacio habitable directamente debajo de la azotea de un edificio”.
Wikipedia agrega también que en edificios modernos suele dejarse el último departamento como un penhouse, “de diseño y lujo muy exclusivo”. Caramba, no sabía que vivía nada menos que en un penhouse, y casi me sentí una estrella de Hollywood. Después de todo es un departamento común y corriente pero tiene un enorme balcón al frente, casi un balcón terraza desde donde puede verse la mitad de Buenos Aires. En realidad, lo que había comprado era un balcón que venía con un departamento.
En edificaciones más antiguas, el ático es un lugar húmedo, caluroso, prácticamente inaccesible y habitualmente destinado a guardar todo lo que uno no quiere tirar. Además, suele aparecer en las películas de terror como el lugar donde moran los fantasmas y se sienten escalofríos en noches de tormenta. Para mí, sin embargo, no es más que un sitio donde uno puede pensar tranquilo sin el fantasma del alquiler. Y por eso estoy feliz en mi ático.
Pablo Cazau. Diciembre 2011.

2 comentarios:

sradecazau dijo...

Me siento muy cómoda en el "ático", es chiquito, íntimo y confortable.... ¿para qué más?

sradecazau dijo...

Me encanta el ático, es chiquito, confortable, íntimo...... ¿para qué más?
Marta