
Hace
dos años me mudé a un ático. En realidad no es más que un vulgar departamento
de dos ambientes situado en el último piso, pero si uno se ajusta a la definición
de Wikipedia, en realidad es un ático, o sea, “un espacio habitable
directamente debajo de la azotea de un edificio”.
Wikipedia
agrega también que en edificios modernos suele dejarse el último departamento
como un penhouse, “de diseño y lujo muy exclusivo”. Caramba, no sabía que vivía
nada menos que en un penhouse, y casi me sentí una estrella de Hollywood.
Después de todo es un departamento común y corriente pero tiene un enorme
balcón al frente, casi un balcón terraza desde donde puede verse la mitad de
Buenos Aires. En realidad, lo que había comprado era un balcón que venía con un
departamento.
En
edificaciones más antiguas, el ático es un lugar húmedo, caluroso,
prácticamente inaccesible y habitualmente destinado a guardar todo lo que uno
no quiere tirar. Además, suele aparecer en las películas de terror como el
lugar donde moran los fantasmas y se sienten escalofríos en noches de tormenta.
Para mí, sin embargo, no es más que un sitio donde uno puede pensar tranquilo
sin el fantasma del alquiler. Y por eso estoy feliz en mi ático.
Pablo Cazau. Diciembre 2011.
2 comentarios:
Me siento muy cómoda en el "ático", es chiquito, íntimo y confortable.... ¿para qué más?
Me encanta el ático, es chiquito, confortable, íntimo...... ¿para qué más?
Marta
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