lunes 27 de diciembre de 2010

El año nuevo de las tortugas



Había una vez tres tortugas que se llamaban Cartuja, Maruja y Piruja.

Habían nacido y vivían en un extraño mundo poblado de triángulos, que cambiaba todos los años por obra y gracia de un destino que modificaba el mapa de la vida de los seres que allí habitaban. Así, el triángulo Pasión-Seguridad-Viajes se transformaba al año siguiente en otro como Tristeza-Belleza-Rutina.

Sin embargo, las tortugas tenían la opción, cada nuevo año, de mudarse al triángulo vecino si el nuevo que les tocaba no les satisfacía, pero sólo podían hacerlo a un triángulo contiguo.

Veamos la historia de Cartuja.

Ella había nacido en el triángulo Amor-Pasión-Dinero: sus padres eran ricos, la amaban mucho y ella tenía la pasión por coleccionar tortuguitas de juguete. Sin embargo, cuando comenzó su segundo año de vida cambió el mapa de la vida, y su triángulo se convirtió en Soledad-Rutina-Tristeza. No le gustó nada pero no podía saltar a otro triángulo mejor. Pensó que era obra del destino, y que estaba predestinada.

Veamos la historia de Maruja.

Habiendo nacido en el triángulo Viajes-Familia-Curiosidad, se pasó su primer año recorriendo en mundo con su familia y disfrutando de sus descubrimientos y las nuevas cosas que veía. Sin embargo, en el Año Nuevo de su segundo año su triángulo se convirtió en Codicia-Soledad-Rutina. No le gustó, e inmediatamente saltó al triángulo de al lado con el cual tenía un lado en común. Se quedó con la Soledad y la Rutina, pero optó por los Amigos. Y así pasó su segundo año.

Veamos por último la historia de Piruja.

Ella era más astuta que las demás, y cuando se iniciaba su segundo año de vida, se dio cuenta que podía saltar no sólo a triángulos con el mismo lado sino también a triángulos con un mismo vértice, con lo cual las opciones, que para Maruja eran apenas tres, para Piruja se habían elevado a doce. Y fue así que cierto Año Nuevo que le había tocado el triángulo Sufrimiento-Erotismo-Trabajo, saltó a otro triángulo que le gustaba más: Erotismo-Amor-Belleza. Se trataba de un triángulo con un solo vértice en común: el Erotismo.

Ya ancianitas, las tres tortugas se reunieron en un jardín a contarse sus vidas. Luego de escucharse mutuamente, llegaron a las siguientes enseñanzas para transmitir a sus hijas:

a) No aceptes sumisamente lo que ocurrirá el siguiente año: haz todo lo posible por lograr lo que quieres: elige. Nunca digas “¿Qué cosas nuevas me deparará este año el destino?”, y todas miraron a Cartuja.

b) Cada vez que comienza el año tienes la opción de cambiar tu destino, aunque dentro de los límites del nuevo plan de la vida. Di siempre: “¿Qué cosas quiero para mí este nuevo año?”, y Cartuja miró a Maruja, pero sobre todo a Piruja, que había tenido la vida más feliz de las tres.

Pablo Cazau. Mayo 2010.

(Historia inspirada en “Theorem of Waiting” -Teorema del querer-, una obra de la coreógrafa mexicana Cristina Maldonado).

Los malditos regalos navideños



Cada vez que llega diciembre nacen un Niño y un Año con una semana de diferencia. El marketing los celebra como el Día del Regalo y el Día del Fernet y el Petardo. La gente común con algo de dinero hace un regalo y los que no, envían un saludo que es mucho más barato. Algunos quisieran liberarse del estrés del regalo durmiéndose el 24 de diciembre para despertar el 2 de enero, aunque deban pagar el precio de perderse una semana de vida.

Este diciembre en particular es definido por las convenciones del calendario como el ingreso en la segunda década del tercer milenio, pero la Navidad y Los Reyes continúan signadas por la obligación de los regalitos, una maldita creación del marketing que tiempo atrás no existía y el único que recibía los regalos, simbólicos, era el Niño Jesús. Todos estamos prisioneros del sistema de regalos. Si te regalan y no regalás, pasás a ser de lo peorcillo que hay en materia de buenas costumbres.

Sin embargo, ahora estoy conociendo cada vez más familias o grupos de amigos o de compañeros de trabajo que han logrado aminorar los gastos derivados del regalo obligado basándose en la estrategia del viejo juego del amigo invisible. Antes de la Navidad todos los regalones o regaleros de otrora se reúnen alrededor de una bolsa con papelitos donde están sus nombres. Cada uno saca un papelito y hará su único regalo a la persona que figura en el mismo, sin decir de momento nada a nadie. Claro que si sale su propio nombre deberá sacar otro papelito.

Con este sistema, un grupo de 5 personas que antes hacía 20 regalos ahora hace solamente 5, habiendo tantos regalos como personas. En algunos casos se agregan cláusulas adicionales: que todos los regalos oscilen alrededor de determinado precio para evitar que uno regale un caramelo y reciba un viaje a Europa, y que los regalos sean compatibles con los gustos de sus destinatarios.

Claro que algún padre dirá que él ama mucho a sus hijos y quiere hacerles muchos regalos. Vale, pero ¿se le hubiera ocurrido esto antes del persuasivo marketing yanqui del regalo navideño? Seguramente no. He aquí la gran trampa del sistema que sustituye la simple compañía o el abrazo con un objeto para regalar, porque la simple compañía y el abrazo no se pueden vender.

Pablo Cazau. Diciembre 2010.

lunes 20 de diciembre de 2010

La agenda inversa



Normalmente una agenda personal se utiliza para registrar los eventos del futuro, especialmente los del futuro inmediato tales como la visita al dentista o la asistencia a un casamiento. Y cuando tales acontecimientos se cumplen, son borrados.

No sé si a alguien se le ocurrió hacerlo alguna vez, pero podría llegar a ser útil registrar ciertos acontecimientos que ya ocurrieron, de manera tal de poder contar con una visión retrospectiva de la propia existencia. No me refiero solamente a los acontecimientos clásicos tales como fechas de nacimiento, casamiento o defunción de personas allegadas, sino también a otros como fechas de mudanzas, de salida y llegada de vacaciones o de viajes importantes, de recibimientos académicos, de encuentros con ex compañeros, de cortes e luz, de tormentas memorables, de eclipses totales de sol, de compra, venta o alquiler de bienes valiosos, de choques, de enfermedades, de incendios, de llegadas de antepasados inmigrantes, de ingreso y abandono de trabajos, o de momentos especialmente importantes en la vida personal como la primera relación sexual o la primera vez que le saqué el auto a mi padre sin su permiso.

Esto no sólo serviría como ayuda memoria por si alguna vez decidimos escribir nuestra autobiografía o contársela a nuestra descendencia, sino especialmente para recordar con mayor facilidad otros acontecimientos, ya que parte de las funciones de la memoria consiste en poder ubicar eventos en una secuencia temporal. Así por ejemplo, si quisiera recordar cuándo le presté dinero a Fulano, puedo relacionarlo con otro evento y decir, por ejemplo, “fue enseguida después de haber llegado de vacaciones pero antes de haber caído aquel granizo increíble”.

Si la ciencia de la historia hace lo mismo con los acontecimientos políticos o militares, ¿por qué no podemos hacer lo mismo con los de nuestra vida personal? Si todavía no lo hicimos, podemos comenzar el primer día del año próximo.

Pablo Cazau. Diciembre 2010.

Arco iris



Tomé esta foto desde el balcón de mi departamento en la ciudad de Buenos Aires el 26/11/10. Junto con las auroras boreales y australes, está entre los fenómenos atmosféricos más bellos e inofensivos.

En el momento de tomar la foto tenía el sol a mis espaldas y una negra nube que hacía llover sobre mi cabeza. Los rayos de luz penetraron en las miles de gotas de lluvia y se refractaron (desviaron) según sus diferentes longitudes de onda, generando los diferentes colores del arco iris: rojo, naranja, amarillo, verde, azul, añil y violeta. Un regalo de la naturaleza.

Pablo Cazau. Noviembre 2010.

La ocupación irregular de los espacios públicos

No soy un periodista especializado en el tema, sino un ciudadano común que expone sus reflexiones a partir de un fenómeno inédito en Argentina: la masiva ocupación de predios públicos e incluso privados con el fin de instalar irregularmente viviendas precarias. Lo inédito no es tanto la ampliación de las llamadas villas miserias o villas de emergencia, o la usurpación periódica de inmuebles, sino el hecho que el fenómeno haya sido tan veloz y tan extenso en tan poco tiempo, y que haya tomado un tal estado público que haya generado declaraciones de autoridades nacionales y municipales, amplias coberturas periodísticas y manifestaciones de vecinos afectados, entre otras cuestiones. No se veía algo así desde que las tierras de los indios fueron ocupadas por los españoles en la época de la conquista. Bueno, quizás no tanto, pero un ciudadano común puede equivocarse ¿no?

Tradicionalmente en un comienzo todas las tierras son públicas, y luego parte de ellas van regalándose, vendiéndose, otorgándose en condominio, alquilándose, etc al ámbito privado, hasta que finalmente el territorio nacional queda dividido en espacios públicos y espacios privados.

Los actores principales de esta tragedia son los siguientes:

1) Los “okupas”.- Generalmente son conglomerados familiares de muy bajo poder adquisitivo, inmigrantes o no, que ocupan espacios que no les pertenecen legalmente y que, en el caso que nos “okupa”, son tierras sin construcciones habitables previas. Supuestamente intentan escaparse de la última escala social, los indigentes, que viven a la intemperie de la caridad pública. Entrevistados por el periodismo, algunos de ellos han dicho que ocupan estos espacios porque alguien se los vendió a precios viles, o porque se han ido de otras villas de emergencia donde ya no podían pagar alquileres de $400 o más por una habitación y un baño.

2) La mafia “inmobiliaria”.- Son los “vendedores” o “locadores”. Curiosamente nadie habla de ellos. Se mantienen ocultos pero deben forzosamente existir en alguna parte porque de otra manera no se explica una operación tan vasta y organizada de usurpación de predios en tan poco tiempo. No sé muy bien si sus móviles son políticos (un terreno vendido es un voto ganado), meramente económicos (robar dinero a incautos o a pobres que aprovechan la situación), o ambas cosas.

3) Los vecinos afectados.- A nadie le gusta que en la vereda de enfrente se instale una villa de emergencia por cuestiones de insalubridad pública, de inseguridad y de pérdida del valor inmobiliario. Vecinos de Soldati y Lugano, entre otros, han hecho sus manifestaciones públicas reclamando que se vayan los “okupas”.

4) El poder judicial.- Salvo por la inicial y efímera intervención de una jueza en el parque Indoamericano en Villa Soldati, la justicia brilla por su ausencia probablemente porque la situación se ha desbordado transformándose en un problema político.

5) Los gobernantes.- En los primeros días del conflicto, tanto las autoridades nacionales como las municipales y tanto los oficialistas como los no oficialistas se han ocupado principalmente de discutir agresivamente entre ellos en lugar de unirse para llegar a una solución. El gobierno kirchnerista parece hacer la vista gorda a lo que ocurre, mientras que el jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires ha sugerido cuestionar la inmigración y que hagan algo parecido a que lo que hicieron los cariocas en las favelas: entrar con tanques y dejar los campos nuevamente libres. Algunos, como el intendente de Quilmes en cuya jurisdicción también hubo ocupaciones, se muestran vacilantes e indecisos porque son kirchneristas pero al mismo tiempo no pueden hacer la vista gorda en su propio municipio.

Respecto de la evolución del conflicto, los comentarios más pesimistas que escucho en la calle son que se viene una guerra civil, o que muy pronto veremos las plazas y parques de la ciudad, incluyendo la bonita Recoleta, ocupadas ilegalmente.

No veo una solución inmediata a este problema que satisfaga a todos estos actores (excluyendo a los vendedores, que deberían ser procesados). Es decir, una solución que especialmente deje conforme a los vecinos y también a los “okupas”, personas que tienen el mismo derecho que todos a tener una vivienda digna y una mejor calidad de vida. El último dato que obtengo al cierre de esta nota es que el gobierno nacional y el gobierno porteño se han puesto de acuerdo (¡sí! aunque usted no lo crea) en costear por partes iguales un plan habitacional y social con aquellos que no ocupen irregularmente predios públicos o privados y, en Capital Federal, con aquellos que acrediten domicilio en la misma de al menos dos años. Tales planes ya habían sido formulados y comenzados a ejecutar con bastante anterioridad al surgimiento de este conflicto, pero nunca se llevaron a cabo como fueron planeados.

La solución política parece entonces avizorarse en el horizonte, pero la solución judicial que procese y condene a la mafia inmobiliaria sigue brillando por su ausencia, demostrándose una vez más que la impunidad sigue reinando impertérrita.

Pablo Cazau. Diciembre 2010.

lunes 13 de diciembre de 2010

La termodinámica del cafecito


Era un domingo lluvioso y mi hijo estaba reunido en el living con varios amigos. Ya estaban aburridos de tanto play station y, sabedor que algunos de ellos tenían próximamente un examen de física, me propuse explicarles algo de termodinámica sin pronunciar esta palabra porque inmediatamente huirían hacia otros lares.

Me senté en la mesa y les pregunté qué pasaría con el pocillo de café que estaba tomando: ¿se iría enfriando o se calentaría cada vez más?

-Se va a ir enfriando– me dijo mi hijo, mientras los demás asentían.

-¿Por qué?

-Porque siempre ocurre así- me dijo otro de los pibes, y los otros también asintieron.

-¿Alguien tiene alguna respuesta mejor?- les sugerí, preguntándoles por qué se va enfriando en lugar de ir calentándose cada vez más.

Luego de algunos segundos, un compinche de mi hijo se arriesgó:

-Porque el calor va escapándose de la taza.

-Efectivamente- les dije- va escapándose hacia un lugar más frío, o sea el ambiente del living. Pero, ¿por qué el frío no entra al pocillo?

-Porque lo que se mueve es el calor, no el frío- arriesgó otro.

Le dije que esa era una respuesta excelente, y que se trataba de una idea fundamental de la termodinámica. De hecho, esta palabra significa justamente “movimiento del calor”, no “movimiento del frío”.

A continuación, les pregunté hasta cuándo iba a seguir escapándose el calor, porque por experiencia todos saben que un café en un living normal no sigue enfriándose hasta convertirse en hielo. En un rapto de inspiración, uno de mis contertulios se animó a decir:

-¡Hasta que se equilibren las temperaturas del café y del aire!

Le dije que su respuesta era muy buena, y que acababa de exponer otra de las ideas fundamentales de la termodinámica: hay una tendencia a la equilibración de las temperaturas, que se consigue cuando un sistema con más calor (café) lo disipa hacia otro sistema de menos calor (living). Esto significa que al final de este proceso el café se habrá enfriado mientras que el aire del living habrá aumentado su temperatura, solamente que no advertimos este aumento porque el living es muy grande.

A continuación les dije que si había alguna ventana abierta, seguramente el calor del living se escaparía hacia la atmósfera porque ahora hace bastante frío allá afuera. Y si pasamos de la atmósfera al espacio sideral, más frío todavía, verán que el mismo proceso sigue a no ser que algo se interponga: el calor no escapa tan fácilmente hacia el espacio, y es reenviado hacia la tierra produciéndose el llamado efecto invernadero.

En cuanto se avivaron que les estaba dando una clase de termodinámica, enseguida intentaron cambiar de tema. Uno de ellos me dijo que yo tenía razón, porque cuando él estaba caliente y la tocaba a la novia, ella también se calentaba porque le transfería calor.

-Lo que no entiendo- me dijo- es por qué yo no me enfrío. De hecho sigo cada vez más caliente.

Le dije pacientemente que eso pasaba porque su cuerpo tiene una fuente interna que genera más calor, lo mismo que un recipiente de café bajo la llama de la cocina no se enfriará a pesar de pasar continuamente calor al ambiente.

Sin pretender agotar todos los principios de la termodinámica, les dije que ahora podían ir más tranquilos al examen de física si le daban al profesor el ejemplo del cafecito (no de la novia) y le anunciaban solemnemente dos ideas fundamentales de la termodinámica: que el calor se mueve (no el frío) y que se mueve de tal forma que busca equilibrar siempre las temperaturas, o sea yendo de un lugar más caliente a otro menos caliente.

Acto seguido todos se dispersaron con la excusa que iban a encontrarse con las respectivas novias, con quienes seguramente harían los correspondientes trabajos prácticos de termodinámica.

Pablo Cazau. Diciembre 2010.

Frases sobre la educación II

El miedo siempre surge de la ignorancia. Emerson

El objeto de la educación es formar seres aptos para gobernarse a sí mismos, no para ser gobernados por los demás. H. Spencer

Enseñar es aprender dos veces. Joseph Joubert

Estudiar sin pensar es tan inútil como pensar sin estudiar. Confucio

Gracias a la instrucción hay menos analfabetos y más imbéciles. Albert Guinon

Hay que estudiar mucho para saber poco. Montesquieu

La educación ayuda a la persona a aprender a ser lo que es capaz de ser. Hesíodo

La educación es a hombre lo que el molde al barro: le da la forma. J. Balmes

La educación es el desarrollo en el hombre de toda la perfección de que su naturaleza es capaz. Kant

La educación es la mejor provisión para la vejez. Aristóteles

La educación es la menos cara de las defensas de una nación. Edmund Burke

La educación es lo que sobrevive cuando se ha olvidado lo que se ha aprendido. Skinner

La educación es un descubrimiento progresivo de nuestra ignorancia. Durant

La educación no consiste en llenar un cántaro sino en encender un fuego. William Butler Yeats

La enseñanza que deja huella no es la que de hace de cabeza a cabeza sino de corazón a corazón. H. Hendricks

La enseñanza, debe ser, sobre todo, una provocación intelectual. J. Sampedro

La escuela no debe ser una preparación para la vida; la escuela debe ser la vida misma. Elbert Hubbard

La naturaleza hace que los hombres nos parezcamos unos a otros y nos juntemos; la educación hace que seamos diferentes y nos alejemos. Confucio

La parte más importante de la educación del hombre es aquella que él mismo se da. W. Scott

La Universidad saca a relucir todas las habilidades, incluso la estupidez. Chekjov

Lo maravilloso de aprender algo es que nadie puede arrebatárnosolo. B King

Lo que el maestro es, es más importante que lo que enseña. Karl Menninger

Los buenos profesores son caros; pero los malos, lo son todavía más Bob Talbert

Intimidades de una murga

No mencionaré el nombre de la murga a la que pertenezco, pero baste decir que es una de las más importantes de la ciudad de Buenos Aires (en 2009 llegamos a ser unos 130). Las siguientes líneas intentan ser un testimonio objetivo de mi experiencia personal en ella.
Cuando ingresé no me pidieron muchos requisitos. Bastó con decir “aquí estoy, tengo ganas de bailar y divertirme” para ser silenciosamente aceptado más que nada porque una murga necesita más gente. Luego siempre habrá tiempo para ser evaluado por los demás. Ni siquiera es necesario vivir en el barrio de la murga, ni tampoco me preguntaron mi nombre ni mis antecedentes.
De entrada uno será bien visto si asiste a los ensayos, incluso si no sabe bailar: todo se aprende rápidamente mirando a los demás o pidiéndoles ayuda. En nuestra murga cada cual baila como puede, pero en otras son más estrictos: “Vos no andás en el baile pero sos buen cantor, o, mejor llevá una sombrilla o una bandera”. Yo no bailaba mal porque ya había estado hace mucho en otras murgas.
Una exigencia ineludible: tu traje debe llevar los colores de la murga, aunque hay cierta libertad para elegir el tipo de pantalón o de sombrero, o la cantidad y variedad de apliques y otros elementos decorativos. Podés pedirle a la modista, murguera ella también, que te confeccione el traje: lo hace a un precio más que razonable y, en cuanto a la galera, la diseñé yo mismo a partir de un armazón de cartón que compré en La Casa de las Murgas en Villa Crespo.
En los ensayos vas conociendo mejor a la gente y como siempre ocurre, te das más con algunos que con otros. En mi caso tuve en general un buen recibimiento, y hasta me saludaba gente que no conocía. Por entonces y hasta hoy siempre se respiró un benéfico clima de compañerismo, unidos por las ganas de divertirse salvo alguno que otro percance excepcional, como una vez que faltaron cosas en el micro que nos llevaba a los corsos para las actuaciones.
A los ensayos concurren a veces bastante menos gente, y en las actuaciones el número de integrantes es también variable. Podría decirse que nuestra murga es una murga de familias, en el sentido que hay numerosos padres, hijos y hasta nietos que intervienen en ella. Tampoco hay límites de edad ni de colores de piel.
No faltan los rumores sobre amistades, rivalidades y hasta enfrentamientos con otras murgas, que algunos exageran y otros minimizan. Alguna vez ocurrió que los directores decidieron no ir a cierto corso porque podía haber enfrentamientos o problemas con otras murgas. Por otro lado dentro de cada agrupación murguera es posible encontrar hinchas de Ríver y de Boca, pero esto es jamás motivo de disputas serias: es más importante la murga que el equipo de fútbol.
En la nuestra hay varios directores que cooperan entre sí, aunque a algunos les gusta mostrarse como tales más que a otros. Algunas de las decisiones se toman por mayoría, y otras no, como por ejemplo qué tipo de actuación se hará en cada corso (entrada, baile y retirada; entrada, baile, ronda, canto y retirada, etc). Siempre hablando de nuestra murga, el único entrevero que alcancé a conocer por boca de uno de los directores, fueron diferencias de opinión acerca de quién comandaba la agrupación: o bien los directores actuales, o bien los fundadores, que “no están más pero siguen estando”.
Las salidas en el mes de febrero a los diferentes corsos de Buenos Aires son vividas por todos como una fiesta que comienza ya en el mismo micro, donde todos cantan, festejan y bromean, y también hacer sentir su presencia con una ruidosa bocina y brazos asomando por las ventanillas. El 90% de la bebida circulante es no alcohólica. Al llegar al corso todo movimiento cesa si se advierte que está actuando una murga anterior, y cuando nos toca actuar, allí estamos sobre el pavimento tocando los bombos y bailando entre cuarenta minutos y una hora por vez. En ocasiones tuvimos que repetir esa función hasta cuatro veces en una misma noche.
Uno de los peores escenarios del murguero es la lluvia. En la última noche de carnaval del 2009, en el corso de Mataderos, se desató una tormenta impresionante, y mientras subíamos a los micros deprimidos y frustrados, la murga “Los Atacados por la Santa Risa” dándonos ejemplo de verdadera pasión murguera, seguía bailando bajo el agua como Gene Kelly pero sin paraguas. ¡Qué noche triste!, como decía el tango, pero todo quedó compensado con un buen asado, y luego la despedida con actuación y todo hasta los próximos carnavales o hasta una próxima invitación a actuar en el transcurso del año.
Si querés entrar en una murga, tendrás buenos motivos para ello: adelgazás sin visitar a Cormillot y además equivale a varios Rivotriles y otros tantos Lexotaniles, sólo que no produce efectos secundarios. Eso sí: es sanamente adictiva.
Pablo Cazau. Marzo 2009.

lunes 6 de diciembre de 2010

Facebook, una sucursal de lujo



Si vos tenés una actividad con o sin fines de lucro instalada en una calle poco transitada de alguna ciudad, y querés ampliar la cantidad de personas que pueden conocerte, nada mejor que crear una sucursal en alguna de las avenidas más transitadas y, de ser posible, sin tener que pagar alquiler, como quien instala un puestito en la vereda.

Esto mismo es lo que están haciendo muchos sitios de la gran ciudad de Internet, tales como blogs, portales varios, periódicos, listas de correo, newsletter, etc, que ya ofrecen conexiones directas con Facebook, hoy por hoy una de las principales avenidas de la red virtual. Por ejemplo, Blogger, el conocido sitio de Google para publicar blogs, ya incluye desde hace tiempo la aplicación que permite a cualquier usuario compartir un post en Facebook, y a cualquier propietario de blog publicar automáticamente cualquier nuevo post en aquella sucursal de lujo. En otro ejemplo, Infobae permite compartir cualquier noticia en Facebook, de manera que haciendo clic en “f compartir”, la noticia aparecerá también publicada en la gigantesca red social. Lo mismo ocurre en muchos otros sitios como Youtube y el diario argentino La Nación, por citar algunos entre cientos que han adoptado la nueva modalidad. El resultado deseado es que cualquier usuario de Facebook puede ingresar en el sitio promocionado obteniendo mayor cantidad de visitas a expensas del gigante creado por Mark Zuckerberg.

Y no hablemos de aquellos sitios que han instalado directamente sucursales de sus sitios o simplemente se han mudado a Facebook creando allí un grupo, con la gran ventaja que sus propietarios pueden conocer no sólo cuántos internautas los siguen, sino también quienes son, además de ofrecer un servicio de interactividad más sencillo: en cualquier momento los usuarios pueden publicar los mensajes que deseen, y hasta comunicarse entre ellos.

El truco de instalar un puestito en la vereda de la gran avenida Facebook se ha convertido en un nuevo sistema de difusión y promoción, que coexiste con otros ya conocidos como los trucos para posicionarse en los buscadores más populares, o incorporar feeds para figurar en el Reader de Google u otras aplicaciones de sindicación de contenidos.

Pablo Cazau. Noviembre 2010.

Desventuras de mi amigo José


Días pasados me lo volví a encontrar a mi amigo José Iturriberrigoycoerrotaberricoechea.

- Digame mi amigo, ¿no le resulta molesto andar con un nombre así por la vida?

- Algunas veces tuve problemas para hacer tarjetas. Me las dieron enrolladas, pero después me las diseñaron como ésta (y me mostró una como la del dibujo).

- ¿Y nunca trató de cambiarse el nombre?

- Sí, una vez fui al Registro Civil y no me dejaron. Yo quería llamarme Juan Iturriberrigoycoerrotaberricoechea.

- Me imagino que debían cargarlo bastante en la escuela.

- Para nada. Algunos ganaban el campeonato a ver quien hacía pis más lejos, otros quien la tenía más grande, mientras que yo año tras año ganaba siempre a ver quien lo tenía más largo. Los profesores nunca me llamaban al frente a dar la lección: tenían miedo de equivocarse y ser el bufón de los alumnos. En la materia de Computación me iba bien: cuando debía escribir mi apellido, aprendí rápido a copiar y pegar.

- ¿De dónde salió ese apellido tan exótico? ¿Investigó su árbol genealógico?

- Mi abuelo el inmigrante cuando llegó a Buenos Aires se llamaba José Iturriechea, pero ese día andaba medio alcoholizado con eso de hacerse la América y cuando le preguntaron en la aduana cómo se llamaba empezó a balbucear durante cinco minutos, y ahí le quedó el apellido. Gracias a eso pude ganar el Campeonato Mundial del Ahorcado: en la final pusieron I - - - - - - - - - - - - - - - - - - -a y yo enseguida adiviné que era mi apellido.

- ¿Cuándo se enteró de su apellido?

- En primer grado, pero ya en sexto sabía pronunciarlo de memoria.

- ¿Y no tuvo problemas con el documento de identidad?

- Ninguno. Simplemente no me lo dieron porque todo el mundo iba a creer que era trucho. Sí tuve problemas para figurar en la guía telefónica: me cobraron un extra por exceso de apellido. La pasé peor que don Moisés Zywica, al que todos llamaban preguntándole si no le daba vergüenza figurar último en la guía.

- Pero, ¿no le trajo ninguna satisfacción su apellido?

- Sí, cuando cumplí años, mi señora me dedicó un pasacalle. Tuvo que ponerlo a todo lo ancho de la Avenida 9 de Julio.

Pablo Cazau. Junio 2009.

Ciencia ficciòn y divulgación científica

Una función de la ciencia es difundir información, pero, ¿la ciencia ficción también lo hace, o simplemente sobrecarga nuestro cerebro con fantasías inútiles? Dice Ray Bradbury que el propósito de la literatura de ficción tal vez no sea transmitir conocimiento, pero está demostrado que lo hace, y muy bien (Diario Clarín, 1989). Así entendida, la ciencia ficción se nos aparece como una variante -novelada- de la divulgación científica, más allá de la intención pedagógica o no del autor. Obviamente, el conocimiento científico así difundido debe ser fiel: "Cuando yo respeto las leyes científicas soy un escritor de ciencia ficción, y cuando las olvido soy un escritor fantástico", dice el mismo Bradbury.
Si extremamos las cosas, según el criterio del literato norteamericano deberíamos considerar a Julio Verne como un escritor fantástico por haber violado flagrantemente las leyes de la mecánica que hoy conocemos, tal como lo hizo en "De la tierra a la luna" y en "Alrededor de la luna" (Martin, 1970). Sin embargo no es así, pues Verne había respetado la ciencia de "su" época. De hecho, dedicaba mucho tiempo a la preparación de sus novelas, con la ayuda de gruesas carpetas que contenían recortes de trabajos científicos, correspondencia con especialistas y cálculos matemáticos.
Hay aún ejemplos más actuales, donde la ciencia ficción aparece difundiendo la ciencia establecida. Cuando Arthur Clarke, hacia el final de "2010, odisea 2", y en su continuación, "2061, odisea tres" describe la estructura interna de Júpiter como un gigantesco diamante y la posterior transformación de ese planeta en un nuevo sol, se basa explícitamente en informes científicos reales sobre la evolución de los núcleos diamantinos, tal como él mismo reconoce en los prefacios de esos libros.
Carl Sagan refiere otros ejemplos (Diario Convicción, 1980). La novela de Heinlein "And the built a Crooked House" fue para muchos lectores quizás la primera introducción realmente comprensible a la geometría cuatridimensional, y de idéntica forma la serie "Foundation" de Asimov, ofrece implícitamente un sumario muy útil sobre el mecanismo de expansión del Imperio Romano.
Sin embargo, la ciencia progresa. ¿Acaso la ciencia ficción acompaña este vértigo ocupándose de la actualización del conocimiento? Ciertamente, como dice Sagan, es muy raro encontrar hoy en día una historia de ciencia ficción donde haya granjas de algas en Venus, siendo que en este planeta ya se han constatado temperaturas superiores a los 600 grados. Otro tanto podríamos agregar respecto de los famosos hombrecillos verdes de Marte, hoy obsoletos luego de la constatación de la ausencia de vida en el planeta rojo.
A veces, sin embargo, la ciencia ficción queda rezagada, como cuando la comprensión del universo fue cambiando con mayor rapidez que sus representaciones literarias. Esta afirmación de Sagan es lapidaria pero relativa: hoy por hoy casi todos los escritores de ciencia ficción tienen una cultura científica aceptablemente actualizada, en parte gracias a la penetración de la literatura de divulgación científica en los medios masivos de comunicación.
Pablo Cazau. Noviembre 1991.
Referencias bibliográficas
Diario "Clarín", Buenos Aires, 26 de noviembre de 1989.
Martin Charles, Los nueve errores de Julio Verne o los juegos de la mecánica celeste. Buenos Aires, Revista Ciencia Nueva, Año I, N°1, Abril de 1970.
Diario "Convicción", Buenos Aires, 21 de marzo de 1980.