lunes 25 de mayo de 2009

El amor envasado

Una investigación británica reveló que los aficionados a las comedias románticas muchas veces no logran una eficaz comunicación con sus parejas. Lo atribuyeron a que se dejan influenciar por el modo perfecto en que el cine presenta las relaciones, dando a entender que el amor se instala rápidamente y sin problemas, cuando en realidad tarda años en desarrollarse y no está exento de dificultades (1).
Tampoco es necesario estar en Hollywood para fabricar historias increíbles. Así por ejemplo un sobreviviente del Holocausto hizo pasar como real un emotivo romance entre un prisionero y una niña que pululaba detrás del cerco del campo de concentración, ganando así muchos dólares porque sus Memorias resultaron un best-seller (2).
No es ninguna novedad que nos vendan el amor perfecto en lata: lo hace Hollywood desde hace mucho tiempo porque sabe que a la gente le gusta, y lo hacen los padres cada vez que cuentan a sus pequeñuelos una historia que invariablemente termina diciendo “se casaron y fueron felices para siempre” sin explicar demasiado cómo se alimenta y fortalece el amor a lo largo de los años.
Los cuentos de hadas, aunque despiertan fascinación, generan en el sentido hollywoodense expectativas que luego no se cumplen, lo que expone a los niños y futuros adultos a una cuota extra de frustraciones. Por ejemplo no hablan de dolorosos divorcios ni de situaciones donde los problemas han llegado a ser más fuertes que el amor al punto de obligar a la separación. Afortunadamente y al igual que en las telenovelas, siempre aparece algún malo, lo cual introduce el elemento de realidad: para amar es necesario vencer obstáculos, y la cosa no resulta tan simple.
Tal vez una historia infantil del tipo “se casaron y fueron infelices para siempre” pueda resultar menos traumático para los pequeñuelos que una madre que cuenta la historia del amor perfecto mientras se lleva a las patadas con el padre.
Pablo Cazau. Diciembre 2008.
(1) “Falsos amores de película”, publicado en Diario La Razón, Buenos Aires, 17/12/08.
(2) “La historia de amor más falsa jamás contada”, publicado en Diario La Nación, Buenos Aires, 30/12/08.

Por favor, un asiento para la señora

En las últimas décadas hubo importantes avances en materia de seguridad en los colectivos urbanos en la ciudad de Buenos Aires. Antes circulaban a gran velocidad con las puertas abiertas mientras los pasajeros iban colgados de los pasamanos haciendo verdaderos malabarismos para no caerse, mientras que hoy ningún colectivo avanza con las puertas abiertas.
Antes, cualquier loco podía ser chofer, mientras que hoy deben aprobar rigurosos exámenes psicotécnicos, con lo cual han disminuido los choques y los colectiveros irascibles.
Sin embargo, los progresos en materia de seguridad no se acompañaron de progresos en materia de solidaridad, que parece brillar cada vez más por su ausencia. Cuando sube un anciano o una embarazada, muchos pasajeros sufren repentinos ataques de narcolepsia que los sumen en el sueño más profundo, se ponen a leer repentinamente el libro más interesante del mundo, o bien se acuerdan de enviar un mensaje de texto sumamente urgente.
Muchos otros, con un poco más de sentido común, buscan los asientos traseros donde será muy difícil que aterrice algún discapacitado, mientras que los asientos delanteros permanecen vacíos aunque haya gente parada. Al parecer, el pasajero promedio utiliza la teoría según la cual será más fácil viajar sentado en el fondo que adelante.
Cuando sube una dama embarazada o con un bebé en brazos, a veces llega a la mitad del colectivo sin que nadie se haya dignado levantarse y esperando que algún otro salve la situación. Excepcionalmente el colectivero solicitará “a ver… un asiento para la señora”, y otras veces un pasajero ordena lo mismo asumiendo la autoridad del chofer. Y es que en el colectivo, al igual que en la sociedad, también hay personas solidarias y responsables.
Otras veces algún pasajero se levanta y cede el asiento, aunque no se sabe muy bien si es por la presión social de no ser mal visto, o si es porque tiene un genuino sentido de la solidaridad.
Hay quienes se quejan del gobierno de turno, y razones pueden no faltarles, pero el problema parece estar esquistado en la misma sociedad, donde también es posible encontrar, al parecer cada vez con mayor frecuencia, egoísmo y desprecio por los demás.
Claro que la mezquindad y el egoísmo asumen muchas otras formas, como hablar a los gritos por el celular, golpear indiscriminadamente con las mochilas a los demás pasajeros, simular un Parkinson para obtener un asiento, etc, con lo cual a uno a veces desearía que por fin el Gobierno de la Ciudad implante colectivos diferenciales:
a) El colectivo freak, especial para simuladores de reumatismo, mujeres con embarazos psicológicos o sujetos que bajan del colectivo y salen corriendo con las muletas a cuestas. b) El colectivo iglú, para pasajeros que abren las ventanillas con cero grado centígrados. c) El colectivo movistar, para aquellos que no vacilan en despertar a los pasajeros dormidos con sus ringtones y sus mensajes gritones. d) El colectivo fast food, para quienes suben con sandwiches de salame y platos de ravioles. e) El colectivo flete, para mochileros golpeadores y músicos con arpas enormes. f) El colectivo vertedero, para pasajeros con olor a transpiración, a vino o a orina. g) El colectivo auto, para automovilistas particulares, con lo cual el tránsito quedaría absolutamente despejado y todos llegarían más rápido a sus destinos. Cada asiento dispondría de un volante de mentira para mantenerlos entretenidos. h) Colectivos VIP, para gente como uno, y donde todo el mundo cediera inmediatamente el asiento a los discapacidados genuinos.
Pablo Cazau. Septiembre 2008.

Noticias falsas



Menem no quiere ser más presidente.- El doctor Carlos Menem, ex presidente de la nación argentina, ha retirado toda su fortuna de bancos situados en Suiza y las Islas Caimán, valuada en treinta millones de dólares, y la ha repartido íntegramente entre los niños huérfanos de La Rioja y provincias aledañas (incluyendo a niños huérfanos radicales e izquierdistas). Asimismo, le ha regalado su Ferrari roja al doctor De la Rúa, donando también todos sus trajes y zapatos al Ejército de Salvación.
Enterada la prensa de gesto tan solidario, interrogó al doctor Menem si acaso se había vuelto bolocco... , perdón, loco, a lo cual respondió con su típico acento riojano que de ninguna manera, y además prometió que nunca más se postularía como presidente de la República. En la conferencia de prensa otro periodista le preguntó que iba a ser de su vida de ahora en más, y aseguró que iba a irse a vivir definitivamente como un ermitaño a una cueva, en lo posible lejos de nidos de avispas, dedicando integramente su tiempo a leer las obras completas de Sócrates.
Argentinos intranquilos porque no pueden quejarse de nada.- Una investigación realizada por una consultora independiente ha revelado datos insospechados sobre los argentinos. El 98% ha manifestado sentirse muy intranquilo, e incluso más de la mitad de ellos ansioso, porque no tienen nada de qué quejarse. No hay inflación, no hay piquetes ni paros, los sueldos aumentan todos los meses, no hay ningún llamado a Defensa del Consumidor, no hay robos, estafas, secuestros ni asesinatos, el chofer del colectivo saluda amablemente a cada pasajero, las calles y veredas están impecables, los diputados y senadores reparten la mitad de su sueldo entre los pobres, el INDEC publica estadísticas fidedignas, todos los servicios funcionan a la perfección, y ya no hay más colas en ningún lado, salvo en la playa.
La misma encuesta reveló que muchos argentinos, ante la imposibilidad de seguir quejándose, piensan mudarse a otros países donde todos los días hay tsunamis, huracanes, terremotos, tormentas solares, explosiones de rayos gamma, choques de galaxias, caídas de meteoritos, inundaciones, hambrunas, epidemias, gobiernos corruptos y otros megadesastres. Mientras tanto, el gobierno nacional, para tranquilizar a la población, ya está pensando en bajar los sueldos, aumentar la inflación, promover piquetes, repartir pancartas y cacerolas, y transferir las colas de las playas a las dependencias públicas.
Más noticias falsas.- 1) Homero Simpson fue el autor de La Ilíada. 2) El monte de Venus queda en Asia. 3) Alejandro Magno era el cuñado de Carlomagno. 4) El lago Ness debe su nombre al famoso Elliot Ness, que descubrió allí al monstruo de Al Capone. 5) Colón tenía tres calaveras.

Pablo Cazau. Mayo 2008.

lunes 18 de mayo de 2009

Dios nos salve de la tecnología

Hoy en día la especie humana está tan atrasada que depende de la electricidad para sobrevivir. La cosa ya se venía venir cuando a Edison, el inventor de la lamparita, le llegó la cuenta de la luz y decidió no inventar más nada.

Hablábamos del atraso que representa la electricidad. Si llegase a haber una tormenta solar fuerte, destruirá todos los transformadores y generadores a escala planetaria y por muchos meses la humanidad no tendrá luz, comunicaciones, Internet, y morirá de calor o de frío, cuando no de las muchas enfermedades infecciosas por querer consumir la poca agua contaminada que quede.

En compensación, un apagón mundial no solamente impediría quedar pegado a la televisión y la familia tendría la gran oportunidad de charlar sobre aquellos temas siempre pendientes, sino que además los cónyuges podrían realizar aquella antigua fantasía de cenar a la luz de las velas con música de fondo, una gran oportunidad para mariachis desocupados.

Pero, ¿hubiese pasado lo mismo si la tormenta solar llegaba en la Edad Media? Por entonces nadie se hubiese enterado de semejante evento: la vida hubiese seguido como siempre porque no había electricidad, y a lo sumo se hubiesen deleitado con una masiva aurora boreal generada por el acontecimiento cósmico.

La tecnología trajo muchos otros problemas. Se cuenta que un hombre visitó a Dios para pedirle un deseo: algo que lo transportase a gran velocidad sobre la tierra. Dios le contestó que no, que para ese tipo de deseos debía consultar a Satanás. El hombre fue a visitar al demonio, quien le concedía el deseo siempre y cuando le entregase 100 millones de muertos por año. Y fue así que nació el automóvil.

En cierta franja etaria el automóvil mata más que las guerras y las enfermedades, sólo que nadie lo cuestiona: es el asesino impune por excelencia. Desde que hace veinte años vendí mi automóvil, no obtuve más que beneficios: no contamino el ambiente, no contribuyo a paralizar el tráfico de mi ciudad, no daño gente involuntariamente, no sufro el estrés del manejo, camino más para beneficio de mi salud, y no tengo más gastos de patente, seguro, garaje, gomería, nafta, aceite, líquido para frenos, baterías, ni arreglos mecánicos.

En Londres y Estocolmo ya ningún automóvil particular puede ingresar a la ciudad sin pagar un peaje muy alto. Como resultado, ahora no hay congestionamiento de tráfico y pueden respirar mejor porque disminuyó el smog. Y es que el automóvil se ha convertido en algo más que un inocente medio de transporte, una cosa para seducir mujeres, o una señal de status: hoy sigue siendo la misma arma mortífera de siempre diseñada fundamentalmente para proteger a su dueño, que es quien la comprará. Como el peatón no compra el auto, no hay necesidad de acolchar los paragolpes.

En la Edad Media la gente se transportaba con caballos y no con ese derivado del petróleo llamado nafta. El máximo desastre que podía ocurrir era la muerte del animal, que es biodegradable, mientras que hoy en día en vez de derrames de caballos hay derrames de petróleo que contaminan el océano, sin hablar de la polución ambiental que producen los gases de la nafta quemada. En este último aspecto al equino se le podía escapar un gas cada tanto, pero enseguida se disipaba en el aire y además era biodesagradable… digo, biodegradable.

¡Ohhh! Es hora que volvamos a los viejos tiempos, donde la única tecnología era limpiar los vidrios con vinagre, curar las heridas con azúcar o con la gelatina que está adentro de las hojas de aloe, afeitarse con agua caliente o lavarse el pelo con jabón neutro, que además de ser mucho más barato dejaba el cabello más limpio y brilloso.

Pablo Cazau. 2008.

Este post es una reedición de otro publicado hace un año en este mismo sitio.

Las vidas secretas del sexo grupal

La gama de actividades sexuales no parece tener límites, salvo el que impone la imaginación. En “Apagón” de Arthur Hailey uno espera encontrarse con las tribulaciones de la población ante la falta de electricidad, pero se topa con aventuras grotescas: alguien mantiene una relación sexual con la esposa de un amigo el día que le comunica la muerte de éste; un hombre acepta que su amigo tenga relaciones con su esposa porque él mismo no es fértil; el hombre aprovecha también para acostarse con la hermana de la esposa. Y para rematarla, un hombre tiene relaciones con una mujer cuadripléjica que solo podía mover la cabeza (de ella).
Existen, sin embargo, ciertas actividades sexuales que sin llegar a estas situaciones extremas y excepcionales, suelen ser cuestionadas o mal vistas por ciertos sectores de la población: el sexo grupal, a veces calificado despectivamente como orgía.
Convendremos en la presente nota en definir sexo grupal como una actividad sexual con las siguientes características:
1) Participan tres o más personas, y aquí pueden darse muchas posibilidades: tríos (tres hombres, tres mujeres, tres personas donde al menos una de ellas sea del otro sexo), cuartetos (dos parejas), etc.
2) Tienen sexo en un mismo espacio físico. Pueden estar en la misma cama o en camas diferentes, pero en la misma habitación de manera que todos puedan verse. Los espacios físicos donde se realiza sexo grupal son principalmente tres: domicilios particulares, albergues transitorios que admiten más de dos personas, y lugares pagos con espacios públicos con butacas, sofás, camas, habitaciones, salones de baile y hasta piscinas.
3) La participación puede ser activa o pasiva, entendiendo intervención activa como un ‘hacer algo’ (penetrar, succionar, mirar, acariciar, etc), e intervención pasiva como un ‘dejarse hacer algo’ (ser penetrado, ser succionado, ser mirado, ser acariciado, etc).
4) La participación es presencial: el sexo grupal virtual mediante chats no exige tanto compromiso como la relación presencial.
5) Supone personas reales, no simplemente imaginarias como el caso de una pareja donde uno o ambos, mientras hacen el amor, fantasean con otra persona incluso con el consentimiento del otro.
6) Pueden interactuar todos juntos y/o en sub-grupos.
7) La motivación no es comercial sino el mero placer de compartir experiencias. Nadie recibe un pago por lo que hace, lo cual descarta en principio espectáculos de stripers, parejas que contratan mujeres o travestis, etc.
8) Admite algunas variantes típicas. Conocidas variantes del sexo grupal son los swingers y el ‘menage a trois’. En el primer caso, dos parejas intercambian sexualmente a sus respectivos partenaires, o al menos cada pareja hace el amor a la vista de la otra. Frecuentemente se trata de parejas estables, incluso con años de matrimonio exitoso, aunque también hay parejas ocasionales que han decidido incursionar en esta actividad. En el segundo caso, generalmente dos hombres y una mujer, el vínculo que los une es más profundo y comprometido, y va más allá de lo sexual: ambos hombres aman a la mujer y la mujer ama a ambos hombres.
En lo que sigue se describirán algunos testimonios obtenidos de fuentes confiables (una pareja swinger, un documental televisivo y un habitué de cines porno) y, a continuación, se intentará indagar sobre las razones que llevan a desear el sexo grupal y sobre las que llevan a rechazarlo.

Algunos testimonios.- Nuestros informantes, que nos han brindado información mediante el Messenger, son una pareja estable de edad madura, ambos separados, que conviven desde hace dos años. Manifiestan haber tenido desde el primer momento una actividad sexual muy satisfactoria, porque han podido expresar y a veces realizar diversas fantasías que no han manifestado ni concretado con sus anteriores parejas. Hasta el momento en que se conocieron, ninguno de los dos había tenido experiencias de sexo grupal.
Todo comenzó cuando él expresó la fantasía de estar con un tercero hombre. En un primer momento ella reaccionó diciendo que eso no era una fantasía suya, pero poco después le dijo que le interesaba y que se podía probar. El sintió en ese momento una ‘extraña mezcla de excitación y celos’, y decidieron seguir adelante y comenzaron a frecuentar boliches para swingers y sitios de contactos en Internet.
Sin necesidad de describir detalles que puedan herir la susceptibilidad del lector, he aquí una síntesis de sus experiencias.
El sólo hecho de mirar lo que hacían los demás en los boliches y de intercambiar mensajes en los sitios de contactos elevó sus niveles de excitación sexual, y sus encuentros sexuales entre ellos dos comenzaron a cobrar más intensidad y frecuencia.
Finalmente se decidieron y tuvieron hasta el momento de la charla cinco encuentros a lo largo de un año: dos con sendas parejas y tres con un hombre diferente cada vez. El balance que obtuvieron fue satisfactorio, porque los aspectos positivos fueron más que los aspectos negativos. Entre los aspectos positivos declararon haber conocido gente que valía la pena, disfrutar viéndolos hacer el amor, y el hecho de que esos encuentros potenciaban la vida sexual de ellos como pareja. Entre los aspectos negativos, el hombre tuvo algunos problemas de erección cuando estaban con otra pareja, pero no cuando estaban con el tercero, mientras que la mujer sintió por momentos –no siempre- estar haciendo el amor con alguien que no conocía y que buscaba su propio placer sin tener en cuenta sus tiempos, aún cuando no había elementos de juicio que apoyaran este desagrado. También manifestaron haberse sentido cohibidos e incómodos en sus primeros encuentros.
Respecto de los documentales fílmicos, durante el mes de mayo de 1997, pasaron por HBO Olé una serie sobre las costumbres sexuales de los norteamericanos, titulada "Sex Bites".
Uno de los temas tratados fueron los swingers, donde se mostraban escenas supuestamente representadas por los auténticos protagonistas, mientras sus palabras en off iban desgranando opiniones sobre sus propios comportamientos, como por ejemplo las siguientes: a) "La única condición que ponemos es que lo hagamos los cuatro juntos, o al menos todos a la vista de todos", b) "Es una experiencia más que nos interesa compartir entre nosotros dos, pero con otros", y c) "No buscamos necesariamente amor en la otra pareja, sino pura y simplemente placer sexual".
Por último, existen otros lugares especiales donde se recrea el clima propicio para hacer realidad las fantasías sexuales, y entre ellas las grupales: boliches para gays, para lesbianas, cines porno, saunas, etc. Según nuestro informante, habitué de estos lugares, el clima distendido que suele ofrecerse no impide que en esos lugares deban respetarse ciertas normas, como por ejemplo no intentar relaciones no consentidas por el otro. Los códigos son bien claros: por ejemplo, quien sólo quiera ver la película en un cine porno gay, no tendrá más que sentarse levantando las butacas de los costados, y, cuando circule por los pasillos, donde suele haber gente parada, bastará con apartar suavemente alguna mano ajena con la propia. "Si te quedás quieto, perdiste", advierte el habitué.

Los múltiples porqués de una actividad underground.- Cuando la actividad sexual tiene como fin la reproducción de la especie, son suficientes dos personas, de manera que la incorporación de más gente supone otro fin, vinculado más directamente con el placer o con algún otro tipo de beneficio.
Existe un amplio espectro de motivos que llevan a las personas a desear el sexo en grupo. Hay algunos que sólo pueden excitarse con la presencia de un tercero; hay hombres que no pueden conseguir una mujer y lo hacen consiguiendo una pareja porque les resulta más fácil; hay personas que aceptan el sexo grupal sólo para complacer a su pareja bajo el temor que si no lo hacen serán abandonados o engañados; el sexo grupal también puede contribuir a potenciar el sexo de la pareja, no solamente porque incorpora variantes, sino también porque el hecho de tener expectativas ante un encuentro próximo o de recordar lo realizado en dicho encuentro grupal aumenta su excitación estando solos.
Presumiblemente, las personas que se deciden a realizar sus fantasías de sexo grupal son las menos, y constituyen una de las llamadas minorías sexuales junto a otras como los gays, las lesbianas o los travestis. Las minorías sexuales se apartan del patrón estándar de comportamiento sexual impuesto por la sociedad, y por ello pueden ser cuestionados, e incluso envidiados porque se atreven a romper las reglas en aras de la obtención de un placer prohibido.
¿Qué lleva a una pareja a incorporar a un tercero/a en sus juegos sexuales? ¿Qué convierte a una pareja en swingers? Es muy probable que haya motivaciones diferentes según la pareja, motivaciones varias dentro de una misma pareja, y motivaciones comunes coexistentes con las motivaciones personales de cada uno. Entre todas estas razones, que pueden ser concientes o inconcientes, podrían encontrarse las siguientes:

a) Realizar fantasías sexuales para enriquecer la vida erótica de la pareja, evitando el tedio o la rutina que podrían afectar la relación.- El intercambio de parejas podría ser un recurso que, paradójicamente, preservase la institución matrimonial introduciendo una variante creativa que lo salvara del desgaste, el aislamiento y la monotonía.
Entre las cosas que suelen achacársele al matrimonio es el tedio sexual. En ciertos primates está comprobado que la misma pareja sexual termina aburriendo, cosa que también sucede entre los humanos. Aunque si hemos de ser rigurosos, parte de la culpa tal vez no la tenga el matrimonio sino la convivencia.
En efecto, el matrimonio es como el deporte del buceo de a dos. Al principio están ambos muy entusiasmados y comentan entre ellos sus expectativas acerca de los paisajes que recorrerán y los juegos que compartirán allá abajo. La mujer se compra el traje de novia con el mismo entusiasmo con que el futuro buceador se compra un par de tanques de oxígeno, mientras que el hombre luce orondo su smoking negro, como el flamante traje de goma del acuanauta.
Salen al mar, y en el momento de saltar juntos a las profundidades resuena la música de la marcha nupcial.
Al principio compartirán vivencias nuevas y maravillosas, pero un tiempo después a alguno le empieza a faltar el oxígeno y se comienza a sentir asfixiado, con lo cual intenta salir a la superficie: necesita un poco de aislamiento, o tal vez tener una aventura extramatrimonial para renovar el aire.
El otro cónyuge advierte la maniobra y le recrimina haberlo dejado solo en las profundidades. De aquí en más lo vigilará más estrechamente y, aún cuando se haya quedado sin aire, lo mantendrá sumergido junto con él. Es el momento donde la convivencia ha comenzado a erosionar el matrimonio, y el amor comienza a transformarse en odio y resentimiento.
Sin embargo, no está todo perdido, ya que pueden llegar a un arreglo donde ambos podrán beneficiarse: puesto que los dos necesitarán renovar el oxígeno, pueden decidir salir del agua juntos de común acuerdo y, a partir de allí, recorrer caminos distintos cada cual con un amante, o bien seguir juntos en la misma lancha haciendo un intercambio de parejas tipo swingers. Una vez que han renovado el aire, ahora sí podrán volver juntos a las profundidades, con lo que por una vez más habrán podido rescatar y hasta enriquecer su matrimonio.

b) Saber qué hace el otro.- Junto a la posibilidad de considerar la experiencia SW como un aporte al enriquecimiento de la pareja, coexisten otras motivaciones basadas en las inseguridades de uno o ambos. Puede ocurrir que, ante la sospecha de que el otro o la otra pueda ser infiel, el miembro inseguro intentará controlar la situación mediante la experiencia SW, que le permite saber inmediatamente que puede hacer el otro, hasta donde puede llegar, y si su amor es o no todo lo sólido que espera. Dicha experiencia permite atenuar la ansiedad derivada del “qué estará haciendo en mi ausencia y sin mi consentimiento”. En efecto, es común constatar que, cuando un miembro de una pareja no swinger se entera de alguna infidelidad, quiere conocer enseguida ‘todos los detalles’: donde lo hizo, qué hizo, si le dio o no un beso negro, si tuvo o no orgasmos y como los tuvo, etc. La experiencia swinger permitiría satisfacer esta morbosa curiosidad.

c) Lograr placer sexual.- Se supone que ser swinger implica tener una actividad sexual satisfactoria previa dentro de la pareja y no padecer disfunciones sexuales. Ello no quita que algunas parejas pueden encontrar en esta actividad la oportunidad de obtener el placer sexual que no logran tener juntos, como si fuera una especie de terapia. Se proponen así poder ser amantes en todo el sentido de la palabra, agregando una actividad placentera compartida equiparable a una actividad lúdica: algunos swingers consultados han descrito sus prácticas como un divertimento o como un juego.
Incidentalmente, la práctica swinger puede también procurar una forma de placer no satisfecha dentro de la pareja como el impulso escoptofílico (de scopos = mirar), habida cuenta que muchos disfrutan viendo hacer el amor a otros. En general, brinda la posibilidad de acceder a una práctica ‘prohibida’ que, en la fantasía de la persona, puede llevar a un placer muy grande y desconocido.

d) Otras razones.- Entre otras motivaciones para embarcarse en las prácticas SW podrían encontrarse las siguientes: practicar sexo con otras personas sin sentir culpa por estar engañando a la pareja ni sentirse engañado por ella, precisamente porque todo se hace con un consentimiento explícito (algunos swingers nos han dicho que un regla estricta del swinger es la de no engañar a su pareja teniendo una relación a espaldas de ella); necesidad de comparar el propio rendimiento sexual con el de otras personas del mismo sexo; poner a prueba la lealtad del otro o la fortaleza de la pareja, recreándose la posibilidad de poder ser infiel sin dejar de ser leal; o expresar disconformismo o simple rebeldía transgrediendo las reglas sociales establecidas, habida cuenta que la práctica swinger es censurada por gran parte de la sociedad.

e) Razones de los tríos: el triángulo edípico.- Entre los hábitos sexuales humanos encontramos también, además de los intercambios de pareja, los llamados tríos, y más concretamente aquellos que funcionan bajo el principio según el cual “no hay como un encuentro de tres, siempre y cuando uno de ellos sea del otro sexo”. Tenemos, así, las variantes HMH (dos hombres y una mujer) y MHM (dos mujeres y un hombre).
Una recorrida panorámica por los sitios donde se publican avisos de este tipo durante 2001 ha permitido constatar un porcentaje elevado de la variante MHM: parejas que buscan una mujer, o bien mujeres que buscan parejas.
En muchos de estos casos, la mujer se reconoce decididamente como bisexual o, más prudentemente, como ‘bicuriosa’. La condición bisexual es, tal como lo proclama el psicoanálisis, una condición universal de todo ser humano. Freud hablaba de una constitución bisexual originaria como condición necesaria para el despliegue de las experiencias edípicas, mientras que Jung ofrece su versión de ciertos complejos autónomos como el anima (o aspecto femenino del hombre) y del animus (o aspecto masculino de la mujer).
La teoría de Jung nos procura la idea según la cual, por ejemplo en las mujeres bisexuales, se ha activado el complejo animus, es decir, su hasta entonces relegado o reprimido aspecto masculino. Si ahondamos a su vez en el porqué de dicha activación, deberíamos invocar no una causa única sino una constelación de causas posibles, aplicables también al hombre que busca involucrarse bisexualmente con una pareja. Por ejemplo, y siguiendo ahora una línea de pensamiento freudiana, el afán por estar incluido en un trío sería una ocasión para reeditar la situación edípica, y no solamente porque el tercero puede realizar simbólicamente su deseo de amar sexualmente por igual a ambos padres sin las restricciones de la represión, sino tal vez además porque por fin encuentra una pareja que puede ocuparse de él en el sentido de atenderlo, respetarlo y quererlo como es debido, acaso como sus padres reales nunca lo hicieron.

Algunas razones del rechazo social hacia la actividad swinger.- Fuera de su círculo, los SW suelen ocultar a los demás su condición de tales para quedar a salvo de la mirada maliciosa de la sociedad. De hecho, nunca faltan quienes ven con malos ojos esta variante del sexo, desde los sencillamente indiferentes o supuestamente condescendientes, hasta los intolerantes que también proscriben las películas condicionadas.
A los efectos de evaluar el grado de resistencia que generan las prácticas swingers, cierta vez ingresamos en un chat con el apodo Swinger. Al comienzo nadie se percató o no quiso percatarse de la presencia de un supuesto depravado en la sala, pero pronto las primeras intervenciones se limitaron a anunciarnos afirmaciones como “esos son los que intercambian parejas”, ‘esos cobran y se dedican a la prostitución’.
A continuación, otra de las damas de la sala nos increpó preguntándonos qué hacíamos en esa sala, y que me nos fuéramos a la sala de swingers “donde hacen porquerías”. Casi al mismo tiempo, recibimos mensajes alternativos: uno que nos proponía unirnos a su grupo swinger, otros que querían intervenir en un trío porque nunca lo habían hecho, y otros que nos apoyaban cuestionando la rigidez de las disidentes de la sala.
Estas polémicas ilustran la preocupación, en un sentido u otro, que tienen las personas por la actividad swinger. En la mayoría de los casos es una propuesta que se rechaza enérgicamente, incluso por personas que se consideran a sí mismas como ‘bastante liberadas’ de prejuicios.
Pero, ¿por qué esta intolerancia? Cuando uno mismo no se permite ese tipo de experiencia sexual, podemos pensar en la represión de la sexualidad, mientras que cuando no es admitido en los demás podemos considerar, además, la acción de una defensa contra un conocido afecto displacentero: la envidia.
No nos resulte extraño entonces que no estén tan censuradas las películas de violencia como lo están las 'pornográficas', cuando en realidad teóricamente debiera ser al revés, desde que en éstas últimas aparece gente que se acaricia y no que se mata, que siente placer y no temor. No hay decodificadores para las películas violentas como los hay para las 'pornográficas', en parte porque suelen ser menos atractivas, y en parte porque no engendran envidia.
Otra cuestión presente en el imaginario popular es la posibilidad de que un hábito swinger derrumbe un matrimonio. ¿Y si el vínculo sexual se transforma en enamoramiento o lleva a abandonar a la pareja anterior?
En el Chat tuvimos también ocasión de dialogar con un hombre que según él tenía bastante experiencia en estas cosas, y le preguntamos si los swingers podían padecer infidelidad, diciéndome que no, porque ellos ‘crean un clima de libertad’. Entonces, le planteamos una situación hipotética: “¿Qué pasa si estando vos, tu mujer y el otro compartiendo la cama, tu mujer termina enamorándose del otro?” A lo cual nos contestó que eso es no tener las cosas claras. Tan enigmática respuesta la entendimos de la siguiente forma: “si somos swingers, respetemos un contrato: solo habrá sexo”. Sin embargo, enamorarse no es algo que dependa de la voluntad, y va más allá de las reglas. También en el matrimonio se promete amar al otro para toda la vida, cuando es sabido que tales promesas no siempre se cumplen. Nuestro interlocutor decidió no seguir hablando con nosotros.
Pero, ¿puede un hábito swinger destruir un matrimonio, más allá de posibles infidelidades? Susana P, que no es swinger pero a quien suelo pedir opiniones sobre diversos temas, responde que “si la pareja está bien, ser swingers no sería muy diferente que hacer campamentos en verano con un grupo de amigos scouts o anotarse en un curso de expresión corporal. Si la pareja viene mal, hasta una milanesa cruda será motivo de separación. El Viejo Vizcacha del Martín Fierro mató a su mujer por cebarle un mate frío: el mate frío fue la gota que rebasó el vaso... como también puede serlo entrar en un grupo swinger”.
Pablo Cazau. Buenos Aires, Abril 2008.

Identificá la única afirmación verdadera

Descubrí cuál de estas afirmaciones NO es un fraude:
1) Newton empezó a interesarse en el movimiento de los cuerpos luego de una noche de juerga en el teatro de revistas.
2) Después de haber descubierto el principio de conservación de la materia, Lavoisier fue guillotinado por no haber previsto el principio de conservación de la cabeza.
3) Para Descartes, los monos hablan, solo que no quieren hacerlo porque de otro modo los pondrían a trabajar.
4) Freud creó el psicoanálisis cierto día que su maestra le pidió una explicación acerca de su conducta.
5) ¡E pur si muove! (¡Y sin embargo se mueve!) Exclamación atribuida a Galileo cuando el médico le dijo que era impotente.
6) Cuando a Heráclito le exigieron que demostrara su teoría de que todo cambia, llevó a cabo la prueba suprema: tuvo que cambiar su teoría.
7) Revelan insospechados secretos de la vida sentimental de Einstein, lo que terminó aclarando por qué estaba siempre despeinado.

Respuestas: La única afirmación que no es un fraude es el convencimiento de Descartes acerca de los monos. Las restantes afirmaciones son falsas, pero tienen algo de verdad:
1) El interés de Newton por el movimiento de los cuerpos desembocó en la creación de la Mecánica que lleva su nombre. En todo caso la culpa la tuvo la caída de la manzana y no el bamboleante movimiento femenino.
2) Lavoisier, creador del principio de conservación de la materia, fue efectivamente guillotinado en 1794, entre otras cosas por haber creado una compañía privada para recaudar impuestos para el Estado.
3) Descartes no sólo estaba convencido sobre la cuestión de los monos que no querían hablar, sino que además pensaba que los perros no tenían emociones ni sufrían dolor, y que si uno les pisaba la cola y aullaban, era porque se ponía en funcionamiento un mecanismo similar al que produce un sonido al apretarse la tecla de un piano.
4) Freud empezó a elaborar su teoría a partir de los intentos por explicar la conducta de ciertas pacientes histéricas, hacia fines del siglo XIX.
5) Galileo, efectivamente, pronunció esta frase frente a sus amigos cuando terminó un juicio en su contra, donde fue obligado a decir que la tierra era inmóvil, lo que iba en contra de su propia creencia. Al salir del tribunal musitó por lo bajo: ¡Y sin embargo se mueve!...
6) Heráclito es el autor de la famosa teoría de que todo cambia siempre, uno de cuyos ejemplos más famosos es el hecho de que nunca nos bañamos dos veces en el mismo río. Por supuesto, sostuvo su teoría hasta el final de sus días.
7) Un libro de reciente aparición revelaría ciertos secretos de la vida amorosa de Einstein, pero nada tiene que ver en ello su desmañada cabellera. Se afirma allí que fue un empedernido mujeriego que engendró hijos ilegítimos y que castigaba a su mujer. Según un amigo suyo, en realidad 'amaba' a las mujeres pero las consideraba criaturas inferiores. Este mismo amigo sostuvo que cuanto más vulgares, sudorosas y malolientes eran, más le gustaban.
Más allá de estas afirmaciones, tal vez el gran físico se inspiró en las formas femeninas cuando sostuvo su teoría de las curvas espacio-temporales, puesto que son estas curvas las que atraen a los objetos circundantes.
Pablo Cazau. Abril 2008.

lunes 11 de mayo de 2009

El test del patito



Días pasados me topé con un test de concentración para hombres, donde había que mirar durante diez segundos el patito sin desviar la mirada. Esto venía a probar que el hombre en cuestión tenía una concentración admirable.
Sin embargo, no entendí el test. Estuve mirando la foto una hora pero no encontré el patito, hasta que finalmente mi mujer me la tiró a la basura.
Pablo Cazau. Septiembre 2008.

Talleres educativo-recreativos

En estos talleres, adaptables a niños, adolescentes, adultos o ancianos, pueden desarrollarse varias actividades educativas, recreativas y también que sean al mismo tiempo ambas cosas. Algunos ejemplos son los siguientes:
El lado positivo.- Cada uno de los participantes cuenta brevemente algo desagradable que le pasó o que podría pasarle. Por ejemplo no pagó la factura de teléfono y se lo cortaron, perdió las llaves de su casa cuando llegaba a ella, se quedó sin dinero por pagar una deuda apremiante, se quedó sin trabajo, etc. Luego de la exposición de cada participante, todos los demás deben encontrar cada uno un lado positivo o beneficioso al acontecimiento, alentando a que sean todos aspectos diferentes. Luego puede decidirse entre todos cual es el aspecto más positivo de los mencionados. El ejercicio entrena en el pensamiento positivo.
Una visita a los antepasados.- Como tarea para la próxima reunión se pide que confeccionen un árbol genealógico con sus antepasados, indicando sucintamente la forma de presentarlo en una hoja. Una vez que todos lo trajeron, cada uno hablará a los demás de su árbol genealógico: nombres y apellidos de abuelos y bisabuelos, profesiones que tenían y, si conocen, alguna anécdota. La reunión puede hacerse en un cementerio, donde podrán visitarse los mausoleos de alguno o algunos de los participantes.
Imaginando el pasado.- Se pide a todos los participantes que imaginen y describan como será el lugar donde se encuentran donde están en ese momento dentro de un año. Luego, se repite la ronda preguntando dentro de diez años, luego de cien años y finalmente de mil años.
La culpabilidad.- Se presenta un caso imaginario: una persona le presenta una mujer a un amigo que es casado. La mujer lo seduce. El casado y su amante salen a pasear en automóvil, pero cuando el esposo infiel observa que su esposa lo persigue con otro automóvil, acelera y mata a un peatón. ¿Quién es el más culpable, en orden de importancia: el esposo infiel, el amigo que le presentó la mujer, la amante, la esposa, el peatón?
El chiste.- Cada participante cuenta el mejor chiste que ha escuchado, y luego todos votan por el mejor.
La cápsula del tiempo.- Se pide a los participantes su opinión acerca de qué objetos guardarían en una caja para que ellos o sus hijos la abrieran 30 o 40 años después. La próxima reunión deberán traer las cajas con los objetos que hayan seleccionado, mostrando su contenido a todos los demás. Ejemplos de objetos pueden ser una carta de amor, un boleto de colectivo, el objeto más antiguo de la casa, una caja de fósforos, monedas, etc.
Taller literario.- Existen gran cantidad de ejercicios para aprender a escribir y desarrollar la creatividad y la disciplina en este campo. Un ejemplo puede consistir en proponer escribir una historia en no más de 15 renglones, que comience con “el avión detuvo sus motores en medio de la tormenta” y que termina con la palabra “azul”.
El test de la selva.- Se plantea a todos lo siguiente: Hagan de cuenta que caminan por un sendero y de repente encuentran una extensa selva con enormes árboles. ¿Qué harían? Entran directamente en la selva, dan un rodeo antes de entrar, o se vuelven por donde vinieron?
Cuando todos hayan contestado, se les dice el significado de sus decisiones:
Entro en la selva. Eres una persona impulsiva. Actúas antes de pensar.
Doy un rodeo. Eres una persona prudente. Piensas antes de tomar decisiones.
Me vuelvo por donde vine. Eres una persona temerosa. Evitas enfrentar desafíos.
La evolución de las especies.- Esta actividad enseña la teoría de Darwin, y requiere 6 participantes: 1, 2, 3, 4, 5 y 6, y también 30 papelitos con los números 1 a 30. A los participantes 1, 2 y 5 se les entrega al azar los 30 papelitos, de manera que cada uno reciba 10. Esos 10 números serán su genoma, es decir, sus genes. Si suponemos que cuanto mayor es el número, mejor es la característica genética, algunos habrán sido más beneficiados que otros. Cada uno puede calcular este beneficio por ejemplo obteniendo el promedio de sus “diez” genes. Se anotan estos promedios.
Seguidamente, se considerarán a los participantes 1 y 2 como el padre y la madre. Ellos mezclarán sus papelitos y del total resultante (20 números) extraerán diez al azar. Ese será el genoma del primer hijo, el participante 3. Luego vuelve a repetirse la operación y se obtendrá el genoma del segundo hijo, el participante 4. El hijo con mayor promedio será el que tenga más probabilidades de sobrevivir, y por tanto es que más probablemente tendrá descendencia. Por lo tanto, mientras uno de los hijos queda fuera de carrera, el otro, el más beneficiado, se “casa” con el participante 5, y tienen un hijo que es el participante 6, cuyo genoma surge de la unión al azar de los papelitos de los padres.
Finalmente se comparan los genomas del participante 1 y del participante 6 (abuelo y nieto, respectivamente), y muy probablemente se habrá observado una mejora en el genoma, lo cual explica como las especies evolucionan hacia formas de vida cada vez más aptas para la supervivencia.
Pablo Cazau.

Usar dos o más nicks

Así como es posible que varias personas reales utilicen el mismo nick de común acuerdo (Los nicks colectivos), parece ser bastante más frecuente el hecho que una sola persona utilice varios nicks, y las razones para ello son muy diversas.
En principio no es ni bueno ni malo ejercer este derecho, dependiendo ello de sus intenciones ya que la situación puede potencialmente violar la ética pública. Veamos algunos casos posibles.
1) Algunas personas pueden utilizar dos nicks para mostrar aspectos diferentes de su personalidad: por ejemplo el serio y el jocoso, o el Dr. Jekill y el Mr. Hyde. Probablemente escondan el temor a mostrar una personalidad contradictoria, o trazar una vía de escape para animarse a decir cosas que otra parte de su personalidad no se animaría a hacerlo.
2) En los casos de juegos o competencias del tipo Gran Hermano u otro, una persona puede anotarse con varios nicks, con lo cual aumentan sus probabilidades de ganar. Esto puede ser considerado como ‘jugar sucio’.
3) En mi caso particular utilizo dos nicks: “pcazau” y mucho más raramente “JoseIturri”. En este caso de trata de una especie de juego porque doy a entender de una u otra forma que son la misma persona. En efecto, “JoseIturri” es un personaje que yo inventé y que comenta mis notas con el fin de criticarme, o de demostrar que él tiene vida propia y que ha logrado escapar de mi voluntad. El personaje se independiza cobrando vida propia con un fin meramente lúdico. Sin embargo, en la mayoría de los casos me atrevería a decir que ninguna persona reconoce estar utilizando dos nicks diferentes.
4) Podría darse también el rarísimo caso de la personalidad múltiple o trastorno disociativo de la personalidad, un desorden mental donde ninguna de los personajes sabe que está escribiendo con otro nick.
5) Utilizar varios nicks secundarios para promocionar las notas del nick principal, como por ejemplo alabándolas o recomendándolas, generando así un club de fans ficticio.
6) Tener un solo nick pero firmando deliberadamente el comentario o la nota con el nick de otra persona, de manera que el lector interprete que está utilizando dos nicks y que se “ha confundido”. Una intención posible, reñida con la ética pública, es la de desacreditar lo escrito por la persona cuyo nick fue usurpado.
En algunos casos algún lector perspiscaz puede darse cuenta que dos nicks son de la misma persona y afirmarlo públicamente, en cuyo caso la persona se verá en figurillas para explicar el porqué de su doble o triple personalidad.
Pablo Cazau. Octubre 2008.

lunes 4 de mayo de 2009

Un piedrazo del cielo

Un par de días después de haber sido detectado, la prensa publicó que un asteroide pasó muy cerca de la tierra (Buenos Aires, La Nación, 3 marzo 2009). Los astrónomos le calcularon alrededor de 50 metros de diámetro, un tamaño algo más grande a la piedra que en 1908 arrasó con 2000 kilómetros cuadrados de bosques en Asia.
Cincuenta metros puede parecer poco, pero téngase en cuenta que no sólo interesa el tamaño sino también la velocidad. No es lo mismo que te caiga una piedrita desde un centímetro a que te caiga de un kilómetro, desde donde la velocidad es mucho mayor y el agujero en la cabeza también.
Y hablando de distancias, el acontecimiento me hizo acordar cuando años atrás nos salvamos por dos centímetros de chocar frontalmente contra otro auto en la ruta 2, lo que viene a demostrar que la parca puede aparecer en cualquier momento.
Sin embargo, la noticia del asteroide no ocupó los grandes titulares de los diarios y casi pasó desapercibida, tal vez porque hay muchas más probabilidades que uno se muera en un robo o en un accidente callejero, y de allí que las noticias policiales ocupen más espacio.
Sin embargo, la nota me dejó con una curiosidad: ¿dónde hubiese caído la piedra gigante de continuar su trayectoria hacia la Tierra? ¿En la petrolera Exxon, en la casa de mi suegra, en el Ente Recaudador de Impuestos? Bueno, después de todo la noticia no resultó tan siniestra. El mundo se vería forzado a utilizar energías alternativas ecológicas, dejaríamos de pagar exorbitantes impuestos durante unos meses, y ya no tendría la obligación de ir a visitar a mi suegra.
Pablo Cazau. Marzo 2009.

Sufrir y no poder hacer nada

A todos nos habrá asaltado alguna vez el temor a no poder movernos ni hablar en el maldito preciso momento en que estamos sufriendo. No podemos pedir que nos rasquen la espalda, que nos administren morfina o simplemente que nos acompañen junto al lecho. Y también nos habrá asaltado el miedo a que esto le pase a nuestros seres queridos.
El sufrimiento no es tan terrible si podemos hacer algo para calmarlo, pero se convierte en una pesadilla si no podemos comunicarlo a los demás para que nos auxilien. Algo así como estar eternamente en el Infierno.
Esta cuestión, abordada entre otros por Edgar Allan Poe en su cuento “El entierro prematuro”, fue también investigada por la ciencia, aunque al parecer no ha llegado a conclusiones definitivas.
Una primera fuente de información para comenzar a resolver este enigma son las declaraciones que las personas que han estado anestesiadas en una operación o que han quedado en estado de coma y pudieron volver a su estado normal.
Incluso si los pacientes manifiestan no recordar nada, esto no significa que no hayan sufrido. Si es así, esto mayormente no les importa, porque seguimos la lógica de que “si no hay recuerdo del sufrimiento, no hay sufrimiento o es como si nunca hubiera existido”.
Sin embargo, la psicología ha logrado demostrar razonablemente que las experiencias traumáticas infantiles se “reprimen”, para usar palabras de Freud, es decir se olvidan a punto tal que la persona manifiesta no haber tenido traumas en su niñez. La técnica de la hipnosis profunda muestra, sin embargo, que la persona puede recordar aquel antiguo trauma experimentando el mismo dolor original.
Pero a muchos pueden no interesarles los sufrimientos infantiles (después de todo quedaron en el ‘olvido’) sino el posible sufrimiento físico o psicológico en un eventual estado donde no podemos movernos ni hablar, aunque sufrimos y podemos escuchar las palabras de quienes nos rodean. Frente a este temor algunos llegan a anunciar que les quiten la vida si acaso cayesen en un estado vegetativo.
Una segunda fuente de información para aclarar si se sufre o no estando inconciente la provee la tecnología médica que permite ‘ver’ como funciona el cerebro en un paciente comatoso mediante resonancias magnéticas y otros procedimientos, lo cual podría revelar si ese paciente está o no sufriendo o si tiene algún grado de conciencia de su dolor.
Al no haber aún conclusiones definitivas sobre tan espinosa cuestión, el fantasma del dolor inevitable sigue rondando y reaviva permanentemente el debate sobre el complejo tema de la eutanasia.
Pablo Cazau. Febrero 2009.