lunes 27 de abril de 2009

Sobre velorios y entierros

A los efectos de prevenir casos como la catalepsia, donde la persona parece estar muerta pero sigue viva, el Reglamento de Cementerios promulgado bajo la presidencia de Sarmiento, disponía que todo individuo muerto repentinamente o tras pocas horas de enfermedad debía depositarse durante treinta horas en una sala especial. Las tapas de sus ataúdes debían ser cerradas “sin ningún tipo de clavaduras” y a los difuntos debía atárseles un cordón en la muñeca, conectado a una campanilla en el cuarto del guardián.
Más allá de estas anticuadas precauciones, velorios y entierros son ceremonias que mantienen significados más psicológicos y sociales.
Ya los velorios no son como los de antes donde el muerto era conducido en una carroza tirado por caballos negros, y hasta se sacaban fotos al desgraciado pocos momentos después de morir. Hoy resultan de muy mal gusto las fotos y videos en los velorios, y la ceremonia de velar y enterrar resulta bastante menos pomposa.
Algún que otro chiste puede circular entre los deudos para bajar a niveles tolerables la angustia que produce la muerte, pero la sonrisa ha de ser breve porque todos deben ir con cara compungida o, a lo sumo, inexpresiva o circunspecta, aunque muy bien no se sabe por qué debería uno tenerle más respeto a un muerto que a un vivo. Nada de insultos ni difamaciones: el muerto, por el sólo hecho de serlo, ha pasado a ser la persona más maravillosa que haya existido.
Se dice que, si el muerto fue asesinado, es probable que su victimario también acuda de incógnito. Sin embargo, el médico no suele asistir al velorio, temeroso de los reproches que puedan hacérsele. Y es que estos eventos están siempre cargados de tales: el deudo que le habla al muerto –como si pudiera escuchar- interrogándolo desaprensivamente por qué lo abandonó, por qué se fue, por qué lo dejó solo en esta vida, etc, sin hablar de los reproches mutuos que pueden hacerse los asistentes, del tipo “Qué cara rota el Rudecindo: nunca fue a visitarlo cuando estaba enfermo y ahora viene a mostrar la jeta”, o “¡Qué hipócrita. Nunca le pagó y ahora viene a honrar su memoria!”
El muerto es decorosamente presentado como si durmiera plácidamente, y hasta alguno llegó a imaginarse que todavía respiraba, pero llega un momento en que todos adquieren la certidumbre que ya no existe más como entidad viviente.
El instante más cargado de emoción es, precisamente, cuando colocan la tapa del ataúd para llevárselo. Hasta ese entonces los deudos seguían viéndolo, pero a partir de entonces ya nunca más lo verán, y es así que muchos prorrumpen en fuertes llantos: los funebreros ya saben la que se viene cuando agarran la tapa. El siguiente momento más emotivo será cuando entierran el ataúd, lo guardan en el mausoleo o creman el cadáver, lo que viene a ser la confirmación definitiva de la desaparición física del fallecido.
El velorio y el entierro es la ceremonia que permite entender, comprender, asimilar o darse cuenta de lo real de la muerte, y al mismo tiempo la ocasión para la despedida final del occiso. Algunos asisten más por cumplir con los deudos que con el muerto, mientras que otros van para acompañar sinceramente al ser amado que se fue para siempre, siendo generalmente ellos los protagonistas de las escenas más emotivas y tiernas, como aquel hombre anciano que besaba por todo el rostro a su esposa musitando a cada rato que ella era su novia, mientras golpeaba suavemente el ataúd como queriendo decir por qué Dios se la había llevado.
Pablo Cazau. Abril 2009.

El arte de combinar naipes



Seleccione los naipes con los números 3, 4, 5, 6 y 7. Coloque los veinte naipes como en la figura A, sin importar el orden de los palos. Intercambiando cartas de una columna a otra y de a una por vez (cada columna admite un máximo de cinco cartas), obtenga la disposición de la figura B. Sólo pueden intercambiarse los naipes que figuren últimos, es decir, aquellos que no estén semi-tapados.
Pablo Cazau.

Más allá de la especie humana

Según refiere el Diccionario (Salvat, 1995:1970), la palabra “Homo” designa un género de primates homínidos que, como todo género, incluye varias especies: el homo habilis, el homo erectus o el homo sapiens, siendo esta última la única especie que existe en la actualidad.
Del homo habilis se conocen restos de 5 millones de años; del homo erectus, de entre 3 millones de años y cien mil años; y respecto del homo sapiens, están el primitivo (200.000 años), el neandertal (50.000 años) y el hombre moderno que los reemplazó bruscamente (hace unos 35.000 años).
Este ordenamiento de especies sigue algunos criterios: van de las más antiguas a las más modernas, y, sobre todo, cada una tiene mayor capacidad craneana que la anterior y mayores posibilidades de supervivencia porque pueden comportarse de forma cada vez más ‘inteligente’.
Es de suponer que la transición de una especie a otra no fue repentina, y que hubieron uno o dos nuevos individuos de la nueva especie que aparecieron dentro de la especie anterior. Es probable que ni ellos supieran que eran una especie diferente, y que fueran tratados como diferentes por sus congéneres por tener diferente capacidad craneana y/o por tener habilidades inéditas. Para muestra valgan dos ejemplos.
1) Cierto escritor de ciencia ficción relata una historia donde nacen inopinadamente en el seno de la actual especie homo sapiens ciertos niños con capacidades especiales. Ante la sospecha que son los representantes de una nueva especie en ciernes, se los trata del mismo modo que al salvaje de Aveyron: en lugar de dejarlos a merced de la educación de los otros homos sapiens (de los lobos), se les destina una educación especial donde tendrían oportunidad de despertar y desarrollar sus dormidas capacidades a cargo de educadores especializados (un hombre que se introdujera en el bosque de Aveyron y educara al niño salvaje sustrayéndolo a la influencia de los lobos).
2) La idea de los niños índigo es una creencia del folclore del New Age y la moderna pseudociencia, y se refiere a ciertos infantes que supuestamente tienen características que los diferencian de los normales tales como gran intuición, espontaneidad e imaginación, rechazo a la moralidad estricta, y en ocasiones capacidades paranormales. La creencia en los niños índigo es una especie de milenarismo, en la cual se afirma que tales infantes llegarían a cambiar al mundo hacia un estado más espiritual o, dicho en términos biológicos, serían los adelantados que anunciarían la trasmutación de la actual especie humana en otra ‘mejor’.
Pablo Cazau. 2007
Referencias bibliográficas
Varios (1995) Diccionario Enciclopédico Salvat. Barcelona: Salvat Editores.

lunes 20 de abril de 2009

Los que te eligen la ropa

Se dice que el aspecto externo es muy importante para juzgar a una persona, y no hay razones para pensar lo contrario. Uno debe andar por la vida sonriendo, limpito, educado, elegante y sin faltarle ningún diente adelante, aunque en el fondo sea un asesino o un violador.
Hay gente que tiene asesores de imágenes pagos, pero la mayoría los tiene gratuitos: la madre o la esposa que te dicen como debés presentarte ante los otros, con qué mano tenés que agarrar el cuchillo, qué zapatos combinan con ciertos pantalones, y te aleccionan duramente acerca de la prohibición de viajar en subte con una galera y un bastón.
Estar presentable ante los demás no es más que una estrategia de supervivencia: de uno mismo si debe conseguir un empleo para no morirse de hambre, o de la especie si uno debe seducir a una dama a los efectos de reproducirse con ella, tal como los hacen los pavos reales que ostentan sus mejores plumas para ser los elegidos.
Si uno hace lo que quiere con su propia imagen corre el riesgo de ser tildado de loco o de extravagante, y un tipo así podría resultar divertido, pero no resulta confiable para nadie y por consiguiente convendrá mantenerlo a distancia, no ofrecerle empleo, no brindarle amistad ni mucho menos aparearse con él, so pena de ser considerado un ser de su misma calaña.
Lo ideal sería que uno mismo fuese su propio asesor de imagen, pero claro que habrá que disponer del suficiente sentido común y buen gusto para automarketinearse de esa manera. El problema surge cuando debés depender de otro que en lugar de sugerir te impone una manera de presentarte ante los demás para quedar bien él.
Cuando era chiquito mi mamá me obligaba a ponerme cierta horrible ropa y zapatos que siempre me apretaban en algún lado para visitar a la tía, y hasta me cortaba el pelo como los prisioneros de los campos de concentración nazis. Encima, la ropa me quedaba siempre grande, porque “yo iba a crecer”. Y claro, ni se me ocurría protestar: por entonces pensaba que era lo correcto, aun cuando debía abandonar por unas horas mi querido y rotoso pantalón corto y mis comodísimas y malolientas zapatillas para correr por la vereda.
Andando el tiempo y cuando uno es más grandecito, se supone que está en condiciones de elegir la ropa que se pondrá para determinadas ocasiones, pero sin embargo me sigo topando con alguna esposa que me sugiere y hasta me obliga a vestirme de determinada manera.
- ¿No te da vergüenza ir con esta remera rotosa? (aunque la remera no tiene ni una rotura).
- ¿No te parecen ridículos esos pantalones de lona que usan los plomeros?
- Ni se te ocurra ponerte esta gorra que da lástima (aunque yo no pensaba pasar la gorra).
- No podés ir a dar clases con un agujero en el pantalón (aunque el agujero me lo tapa el saco).
Y muchas veces fui como ella quería para no tener que aguantarme su malhumor el resto del día. Y es que ella no quiere un esposo sino un maniquí.
Intrigado ante tales pedidos que son órdenes, cierto día le pregunté ¿por qué?, y entonces ella me contestó:
- Porque sí.
Algo confundido, le pregunté si había alguna razón lógica, fundada, justificada, razonable y por qué no niños.
Me miró con los ojos torcidos, pensó un poco y dijo:
- Porque así estarás más presentable.
- ¿Y por qué hay que estar presentable?
- Para que no tengan una mala impresión de tu persona.
- ¿Y eso en qué me puede afectar?- le volví a preguntar, habida cuenta que iba simplemente a la casa de mi suegra y no a una entrevista para un nuevo trabajo.
- Mi mamá pensará mal de vos.
- Bueno, ella ya está convencida que soy de lo peorcillo que hay en el mundo, de manera que un agujero en el pantalón no hará diferencia.
Poco a poco y a medida que mi señora proponía argumentos cada vez más débiles y ridículos, fui percatándome del verdadero motivo de sus exigencias: ella no quiere pasar vergüenza con un marido desaliñado. Hasta llegó a exigirme que mis calzoncillos sean tipo boxer (nunca supe por qué eran mejores que los otros), que estén impecables y sin agujeros ni remiendos porque… ¿qué pensarán en la morgue si me llega a arrollar un camión? Pensarán seguramente en la esposa despreocupada e irresponsable que tenía el muerto, quien por entonces finalmente se habrá librado de tan ridículas exigencias, aunque sé que la mortaja la elegirá ella. Y sin agujeros.
Pablo Cazau. Marzo 2009.

Clasificando a los participantes de Igooh


En todo sitio web donde haya elementos interactivos que permiten al usuario introducir información, tales como los blogs o los foros, siempre será posible clasificar a sus participantes según diversos criterios, de los cuales mencionaré dos, para lo cual tomaré como referencia Igooh, un espacio de libre expresión ciudadana:

1) Según qué hacen

En esta clasificación entran los que escriben las notas, entradas o posts (posteadores), los que leen las notas (lectores) y los que comentan las notas (comentadores). Un participante puede ser solamente posteador, solamente lector o además comentador, o cumplir los tres roles indistintamente. Ningún rol es más importante ni valioso que otro porque son tres formas diferentes de participar. En mi caso particular, en primer lugar soy posteador, luego soy lector cuando encuentro títulos que me interesan, y también comentador si acaso se me ocurre algo para decir.
Dado que Igooh es un espacio de libre expresión y no tiene moderación (cualquier nota se publica de inmediato sin censura previa), los posts adoptan las formas más diversas: hay quienes se limitan a transcribir alguna noticia textualmente, otros que agregan un comentario propio a ella, otros que a partir de diversas fuentes de información compusieron un mini artículo, otros que descargan lo que en ese momento sienten, otros que relatan historias cotidianas, otros que dar a conocer su producción literaria, e incluso están los que envían correo basura, frecuentemente disfrazada de nota seria y desinteresada.
Respecto de los comentarios, no sólo se comenta la nota sino que a veces también los comentarios de otros participantes, convirtiéndose todo en una secuencia de diálogos similares al foro, y, hasta a veces, alejándose del tema original de la nota. La importancia del comentario reside en que no todos tienen las mismas opiniones sobre un tema. Este disenso se debe a que la realidad misma es compleja y, aun cuando fuera simple, la complejidad del cerebro humano hace que pueda ser vista desde diferentes ángulos. A la complejidad de la realidad se suma la complejidad cerebral.

2) Según cómo lo hacen

Cada posteador o comentador tiene su propio estilo, que queda definido a partir de una combinación única de ciertas características. Entre las características más sobresalientes (algunas aconsejables y otras no tanto) pueden indicarse:
a) El objetivo: se limita a exponer un hecho con la mayor objetividad posible mediante una crónica o testimonio.
b) El crítico: cuestiona, denuncia todo lo que considera que está mal. A veces fundamenta su crítica y a veces no.
c) El ampliador: agrega más información a la nota o a otro comentario para complementarlos.
d) El ramero (o ramera, en el buen sentido): es el que se va por las ramas. Puede ser el posteador que escribe algo que poco tiene que ver con el título que puso a su nota, o el comentador que se aleja del tema comentado.
e) El troll: en la jerga de Internet, es el individuo que disfruta sembrando discordia, ofendiendo, difamando, amenazando, incitando a la violencia o acosando a los demás participantes. La mejor manera de neutralizarlo es reportar su comentario como abuso (en Igooh hay una opción para ello) o bien ignorarlo, porque responder a la agresión equivale a ponerse a su altura, con lo cual habrá logrado su objetivo.
f) El plagiador: publica una nota o un comentario escrito por otros como si fuera escrito por él. El copyright no es respetado.
g) El alumno vago: pide a los demás participantes que le resuelvan tal o cual problema, precisamente el problema que debe resolver él como parte de sus obligaciones académicas.
h) El gritador: es el que escribe todo en mayúsculas. Es una de las (malas) costumbres que cuestiona el famoso documento RFC de 1985, que prescribe una serie de comportamientos para quienes escriben en Internet tales como cuidar la ortografía y la gramática, utilizar puntos y aparte porque a nadie le gusta leerse 200 líneas seguidas, etc.

Ambas clasificaciones con sus correspondientes categorías aparecen siempre en todo sitio donde se vuelquen opiniones, y me consta porque lo he aprendido a los golpes en un grupo de discusión que fundé en el 2000, Epistemología y Filosofía de la ciencia, donde al principio éramos tres gatos locos y hoy en día hay más de 3700 participantes. La tarea de moderar las discusiones es muy pesada, por lo que tuve que nombrar dos administradores adjuntos (un ingeniero y un profesor de física) para que me ayuden en la tarea, y ahora nos turnamos para esta gestión cada cuatro meses. Tuve que establecer ciertas normas de convivencia para el buen funcionamiento de los foros, y a pesar de ello hemos expulsado a más de 60 participantes por violarlas reiteradamente.
Entre estas normas o sugerencias hemos establecido las siguientes:
1) Fundamentar las ideas que se defienden o las críticas que se exponen. Gritar más no es tener más razón.
2) Procurar claridad, sencillez, brevedad y precisión en la exposición de los argumentos.
3) Se recomienda la regla de la paráfrasis: resumir con la mayor fidelidad posible, lo que el interlocutor ha dicho antes de contestarle.
4) Cuidar la ortografía y gramática. Si no lo haces, los demás tendrían dificultades en entender lo que quieres decir, y tus opiniones no serán valoradas.
5) Respetar el copyright en el material que reproduces. Casi todos los países tienen leyes de copyright.
6) Escoger un título claro, breve y preciso.
7) No tomar las críticas como algo personal.
8) No ofender, difamar, insultar ni enviar spam.
Cada sitio tiene su propio sistema de moderación. Los menos estrictos (como Igooh) dejan esta tarea exclusivamente a los mismos participantes, que disponen del recurso “reportar abuso”. Más estrictos son Xing y MSN Groups. En éste último, por ejemplo, los admistradores pueden eliminar cualquier mensaje si entienden que no cumple con las reglas del foro, e incluso pueden expulsar a cualquier participante, con la opción de borrar al mismo tiempo todas las intervenciones que haya hecho. También pueden decidir si los mensajes entrantes serán o no publicados.
Texto y dibujo: Pablo Cazau. Abril 2008.

Publicaciones fraudulentas

Los hechos inexistentes existen como lo demuestran las noticias sobre ellos, y para muestra bastan cuatro botones.
1) Si no hay noticias, la función debe continuar y será necesario inventarlas. Hace tiempo, la revista francesa "Science et vie" publicó deliberadamente un artículo fraudulento sobre un 'triángulo de Bouches-du-Rhone' (un departamento del país galo) comparándolo con el famoso triángulo de las Bermudas. Se afirmaba que tal zona fue localizada en las proximidades de Marsella, mencionándose varias catástrofes ocurridas allí. No sólo mucha gente lo creyó al más puro estilo 'La guerra de los mundos' de Orson Welles, sino que además la revista recibió muchas cartas confirmatorias. Un lector llegó a decir que su auto había sufrido un desperfecto al entrar en el área (1).
2) "El axioma de igualdad en la teoría matemática de conjuntos es análogo al concepto homónimo de la política feminista". Con teorías como esta, el físico norteamericano Alan Sokal puso en ridículo a una de las más prestigiosas publicaciones de estudios culturales norteamericanas: "Social Text" (2). La revista publicó un artículo de Sokal creyendo que se trataba de un estudio que sustentaba científicamente el análisis cultural posmoderno, cuando en realidad era un experimento del científico para poner a prueba el rigor con que se manejan los estudios culturales en los Estados Unidos. En su artículo, titulado "Transgrediendo los límites: hacia una hermenéutica transformadora de la teoría cuántica de la gravedad", Sokal sostuvo disparates tales como que "el número pi es ahora percibido en su ineluctable historicidad".
3) William Ireland tenía 17 años cuando hizo creer al mundo que había descubierto una obra desconocida de Shakespeare (en realidad escrita por él mismo en papel muy antiguo y con tinta artificialmente envejecida). La obra, titulada "Vortigern y Rowena", tuvo amplia repercusión y hasta fue estrenada en el teatro la noche del 2 de abril de 1796. El primer actor, John Kemble, había sospechado que la obra era apócrifa, pero quiso convertirse él también en cómplice de la broma e intentó infructuosamente que la obra fuese estrenada un día antes, el 1° de Abril, que en Inglaterra se conmemora el Día de los Inocentes.
4) En 1898, Louis de Rougement relató en una conocida publicación una aventura que todos tomaron como auténtica durante mucho tiempo y según la cual, tras haber naufragado en las costas de Australia, había participado en festines de caníbales, se había construido una casa con conchas perlíferas, había mandado mensajes en seis lenguas utilizando pelícanos, y había cabalgado sobre tortugas de 270 kilos, entre otras cosas, incluyendo también el haberse curado de una fiebre durmiendo dentro de un búfalo muerto. Las sociedades científicas invitaron a Rougement a pronunciar conferencias sobre su aventura antropológica, y hasta publicó un libro que causó sensación, titulado "Treinta años entre los caníbales de Australia". Cuando fue descubierta su farsa, viajó a África del Sur donde dictó algunas otras conferencias anunciándose como 'el mayor embustero del mundo'.
Otros llegaron aún más lejos, porque no inventaban noticias falsas sino que creaban deliberadamente un hecho para transformarlo en noticia. Según refieren algunos memoriosos, en los años ’40 de Buenos Aires hubo algunos periodistas que provocaban un crimen para luego disponer de algo importante para contar.
Pablo Cazau. Abril 2006.
Referencias bibliográficas
(1) Revista Ciencia Hoy, Buenos Aires, N° 3. 1978, página 23.
(2) Revista Luna, Buenos Aires, 25 Abril 1997.

lunes 13 de abril de 2009

Me casé con un perro

Mi amigo José Iturriberrigoycoerrotaberricoechea es soltero. En una época lejana estuvo a punto de casarse, pero finalmente decidió convivir con un perro, dándome la siguiente explicación:
Por empezar los perros son fieles, mientras que las mujeres no te ofrecen garantías. A diferencia de ellas, a los canes no les interesa su imagen en el espejo ni gastan dinero en ropa ni cosméticos, no te hacen preguntas difíciles, no te piden explicaciones de tus llegadas tarde, no te piden dinero, pueden dar la vida por vos, no necesitan hablar para hacerse entender, hace el amor delante de cualquiera, no se ríen pero son felices cuando vos estás, a diferencia de las damas que se ríen y son felices cuando vos no estás. Los canes tampoco te exigen salir a trabajar, y el sepelio del perro te saldrá más barato que el sepelio de tu mujer.
Para ir a pasear no necesitan ir al shopping, conformándose con una vuelta a la manzana. A un perro le podés decir “Vení, idiota” y jamás se ofenderá, a diferencia de la mujer que enseguida invocará la figura jurídica del acoso psicológico. El perro se pone contento con cualquier pavada, mientras que la mujer exige algo de 100 dólares como mínimo para extraerle una tenue sonrisa de satisfacción.
También podés convivir con todos los perros que quieras, pero tu mujer querrá ser ella la única. Además, si te separás del perro no te exigirá la mitad de tu casa ni te hará juicio por alimentos.
Y agregó:
Claro que también hay algunas semejanzas: a perros y mujeres les encanta mover la cola, saben cuando estás enfermo con la diferencia que al perro le preocupa, jamás se torturan con problemas científicos o filosóficos, son bastante celosos, la gente suele tenerles miedo, podés lucirlos delante de tus amigos, tienen la lengua larga y afilada, no les caen bien tus enemigos y no saben arreglar enchufes. Las únicas desventajas son que ellos no preparan la comida sino que hay que preparárselas, no lavan la ropa, y no podés llevarlos cuando te invitan a un casamiento o a un velorio.

Pablo Cazau. 2007.

Mi historia en Internet

Un par de años antes del 2000 hice mis primeras incursiones en Internet. Tímidamente obtuve una cuenta de correo electrónico en Latinmail y luego en Hotmail, y por entonces me entretenía mandando y recibiendo mails, chateando y navegando incansablemente por los diversos sitios para explorar un mundo totalmente nuevo para mí. Hasta ese entonces, por la década del ’80, sólo conocía los BBS a través de una aburrida pantalla negra con letras blancas, aunque con la posibilidad de chatear mediante programas muy primitivos del tipo POP.
Empezando el año 2000 decidí participar más activamente instalando sitios web en un servidor gratuito, y comencé a hacerlo en Galeon y en Gratisweb. Esa era la parte fácil, porque la parte difícil era diseñar y construir el sitio. En aquel entonces la burbuja de Internet estaba muy inflada y por construir un sitio cobraban una fortuna, ya que la gente pensaba que con Internet se iba a hacer millonaria.
Es así que un día me compré un manual de Front Page de mil páginas para aprender a construir sitios y de paso familiarizarme con el lenguaje HTML. El manual me costó el 5% de lo que me cobraban por hacer el sitio, de manera que comencé a aprovecharlo, hasta que finalmente pude instalar y administrar un sitio de Psicología (Redpsicología), y otro de literatura (Luna & Misterio), y empecé a recibir mis primeros visitantes que dejaban sus impresiones en un libro de visitas que instalé también gratuitamente aprovechando los servicios de Melodysoft. Hacia el final del 2000 también fundé un Grupo MSN de Epistemología y Filosofía de la ciencia que actualmente cuenta con casi 4000 participantes y que hoy es uno de los foros sobre esta temática más grandes en español en Internet. En la tarea de administrar semejante sitio me ayuda mi amigo el Prof. de Físico-Química Manuel Reyes Camacho, de Granada, España, quien también administra un sitio sobre ecología y cambio climático llamado Oleoceno.
Redpsicología es un sitio argentino para todos los países y comunidades hispanoparlantes. No es un sitio para quienes buscan asistencia psicológica, sino para quienes se interesan en la psicología por su profesión o preferencias personales.
En la década del ’90 había publicado la revista en papel El Observador Psicológico, de la que se editaron cuarenta números con artículos, diccionarios, vocabularios, guías de consulta y resúmenes de textos. Finalmente, este material impreso fue transferido al sitio Redpsicología, con el agregado de las colaboraciones de los visitantes. Entre 2001 y 2004 recibí varios premios, entre los cuales pueden citarse dos, otorgados por Hispavista, por un valor total de 50.000 pesetas. Psicologia.cl asimismo, lo ubica actualmente como uno de los cinco mejores sitios en Internet sobre el tema en habla española. Desde enero 2004 gran parte del material de Redpsicología fue trasladado a un CD, que se puso en venta para solventar los gastos de mantenimiento del mismo.
Mientras tanto seguía chateando, y fue así como conocí a mi actual mujer, con la cual estoy desde hace casi cinco años.
Gracias a Internet empecé a ser conocido como autor porque también enviaba mis artículos a otros sitios como Monografías.com y Astrolabio.com, y gracias a ello me contrató una Universidad colombiana para dictar dos cursos de posgrado virtual sobre Estilos de Aprendizaje, por los cuales cobré 500 dólares en total, sin hablar de algunos alumnos particulares de mi país que tomaron clases por haber leído avisos que había puesto en varios sitios.
Hubo un momento en que tenía más o menos diez sitios web instalados en la red, de manera que un día dije basta, y me propuse unificarlos todos en un solo, aunque hasta ahora logré solamente quedarme con cuatro: un blog (Miscelánea 1948), Redpsicología, Mi Oficina Virtual, y Epistemología y Filosofía de la ciencia.
Pablo Cazau. Agosto 2008.

Las preferencias de los lectores de diarios

Existe seguramente una enorme diversidad de preferencias en los lectores de diarios, entre las que pueden mencionarse
1) En cuanto a la temática: política, economía, policiales, ciencia y tecnología, deportes, cultura y espectáculos, humor, crucigramas, correo de lectores, avisos clasificados, pronósticos meteorológicos, etc.
2) En cuanto a la zona geográfica de la noticia: internacionales, nacionales, provinciales, urbanas o barriales.
3) En cuanto a la fuente del artículo: noticias escritas por un redactor anónimo, o comentarios de columnistas y editorialistas.
4) En cuanto a la longitud: notas breves o notas largas.
5) En cuanto al tipo de nota: sensacionalista o discreta.
6) En cuanto a la frecuencia de lectura: diariamente o resumen de noticias semanales.
7) En cuanto al tamaño del periódico: pequeño tipo tabloid (por ejemplo Clarín) o grande (por ejemplo La Nación).
8) En cuanto a la orientación ideológica del diario.
9) En cuanto al medio utilizado: leer en papel impreso o leer en Internet.
10) En cuanto a la compra del diario: comprar el diario o leer diarios comprados por otros.
Cuando aún los diarios no tenían ediciones digitalizadas que podían consultarse en Internet, la tarea de detectar las preferencias del público era difícil dada, por ejemplo, la heterogenidad de intereses: a unos les gustan las noticias sobre meteoritos, a otros sobre el precio de la verdura, y a otros el último embarazo de Nicole Neumann. Algunos medios quizás habrán hecho encuestas al respecto, mientras que otros, al ver que descendía su volumen de ventas, decidieron reinventarse cambiar la forma o los contenidos del diario en base a lo que se suponía podrían ser las preferencias del público mayoritario. Casi todos, sin embargo, optaron por ofrecer contenidos de todo tipo para satisfacer a la mayor cantidad de lectores, con lo cual éste puede terminar comprando un producto del cual solamente utilizará un pequeño porcentaje.
La publicación de los diarios en Internet vino a facilitar enormemente este problema. Ciertos programas incorporados en los sitios web, como los SQL y otros, permiten conocer rápidamente:
1) Cuáles son las noticias o los temas más leídos.
2) Cuál es el volumen de lectores que leen diarios por Internet.
3) Qué tipo de noticias leen también los lectores de otra determinada noticia.
4) Utilizando encuestas online, pueden también detectarse preferencias respecto del tipo de nota, su longitud, su fuente, la zona geográfica y la frecuencia de lectura, entre otros indicadores, así como también variables sociodemográficas como sexo, edad, estado civil y clase social de los lectores.
Si los diarios comienzan a seleccionar sus contenidos a partir de estos resultados, ya no será tanto el editor como el público mismo quien elija la noticia, y los medios perderán fuerza como modeladores de las preferencias de la gente y se invertirán los roles: será la gente quien modele cómo serán los medios y el cuarto poder pasará a otras manos. Claro que dentro de ciertos límites, porque los medios seguirán seleccionando contenidos según sus intereses políticos o económicos. Por ejemplo, ningún artículo criticará una empresa que pone avisos en el mismo diario, ni cuestionará demasiado la ideología del gobierno que defiende.


Pablo Cazau. Agosto 2008.

domingo 12 de abril de 2009

Noticias comentadas (II)

1) Dos yemenitas que aseguran ser dueños de Marte presentaron una demanda contra la NASA por ingresar ilegalmente en su propiedad. Ahora demandarán a Dios por haber creado el universo sin su permiso.

2) En el curso de la vida, mientras dormimos nos tragamos al menos 9 insectos y 2 arañas. Si vas a besar apasionadamente a tu novia pensalo dos veces.

3) Edward Mordake tenía una cara de mujer en la parte posterior de la cabeza que no hablaba, pero reía y lloraba. Los científicos no pudieron explicar porqué la mujer no hablaba.

4) El Rey Luis XIV de Francia sólo se bañó dos veces en su vida. La segunda fue porque se olvidó de sacarse el jabón.

5) En Japón venden tumbas con conexión a teléfonos celulares. Las telefónicas quieren sacarle el negocio a las médiums.

6) Frank Lentini nació con tres piernas, dos órganos genitales y cuatro pies con dieciséis dedos. Su esposa se terminó divorciando porque no le gustaba el sexo grupal.

7) Las arañas y los grillos tienen el aparato auditivo en las patas. Se dieron cuenta cuando les cortaron las patas y no obedecieron la orden de caminar.

8) Se transmiten más gérmenes dando la mano que besando. Se lo voy a decir a mi compañera de oficina.

9) Un hindú obtuvo el Record Guinness por tener el pelo de las orejas más largo del mundo. Ya no sabía cómo hacer para seguir el hilo de las conversaciones.

10) Un maestro de Tennessee fue encarcelado por enseñar la teoría de Darwin. Pudo huír colgándose de los barrotes y escapando por los árboles.

11) Loro enseña lenguaje obsceno a sus compañeros de jaula. Le encanta contarles chistes verdes.

12) Una persona común ríe aproximadamente 15 veces por día. Pero únicamente el día que cobra el sueldo.

13) Ya es posible pronosticar cuando alguien va a cometer un error. Al fin se solucionarán todos los problemas de la humanidad.

14) Un niño infla 213 globos con la nariz. Sus padres le avisaron que gratis no le iba a salir el cumpleaños.

15) Adolescentes roban cráneo y lo usan para fumar marihuana. Para drogarse se requiere tener una cabeza hueca.

16) El graznido de un pato (cuac, cuac) no hace eco y nadie sabe por qué. Yo tampoco.

17) Las crías de algunos tiburones están sueltas dentro del útero y pueden devorarse unos a otros. Son más precoces que los seres humanos.

18) El chimpancé consuma el acto sexual en tan sólo 3 segundos. Ahora se entiende porqué tiene cara de aburrido.

19) Cada hora el Universo se expande más de mil millones de kilómetros en todas direcciones. Ahora entiendo porqué mi novia se me aleja cada vez más.

20) Cuando falleció su cónyuge, la esposa de Sir Raleigh conservó su cabeza embalsamada en un maletín. No pudo arrancarle los dientes de oro.

Pablo Cazau. Noviembre 2008.

lunes 6 de abril de 2009

Machismo y feminismo en el tercer milenio

El machismo es una ideología que desvaloriza y sojuzga a la mujer por su condición de tal imponiéndole hasta donde puede determinadas formas de pensar, sentir y actuar. Correlativamente, el feminismo es una ideología que surge en las últimas décadas del siglo XX como reacción contra el machismo proclamando la independencia de la mujer, condenando el sojuzgamiento masculino, y reclamando igualdad de derechos para ambos sexos. Se trata de una oposición entre ideologías, no entre hombres y mujeres, porque hay mujeres que defienden el machismo y hombres que defienden el feminismo.

El hecho de que una persona defienda una u otra ideología dependerá de cómo fue educado y, secundariamente, de sus experiencias con el otro sexo. Por ejemplo la madre, primera educadora del ser humano, puede influir decisivamente sobre la ideología de su vástago, y si a ello se suman experiencias negativas o traumáticas con un determinado sexo, se habrá plantado la semilla para hacer de alguien un machista o un feminista por efecto del resentimiento.

Influye también en la elección de una u otra ideología la necesidad de poder, variable según cada persona. Cuando el hombre percibe el dominio de la mujer, compensa su situación con el machismo, y cuando la mujer percibe que el hombre intenta dominarla degradándola, busca una compensación con el feminismo.

Machismo.- La tradicional ideología machista viene de muy lejos. Al considerarse el sexo ‘fuerte’ el hombre es el dueño de la mujer, quien así queda reducida a un virtual objeto moldeado por los caprichos masculinos. La diada masculino-femenino se transforma en la diada musculones-masculonas.

El machista tiende a creer que el dominio del hombre sobre la mujer es algo natural y por tanto inevitable, pero en realidad se trata de una pauta cultural y por lo tanto variable. En la época victoriana, donde paradójicamente gobernaba una mujer, el hombre dominaba y la mujer obedecía sin chistar. Sin embargo existen ciertas sub-culturas chinas donde las mujeres viven en sus cabañas y son dueñas de ellas, mientras que los hombres deambulan por el bosque y de vez en cuando tocan a la puerta de alguna mujer, quien decidirá si ese hombre sigue afuera, entra por una sola noche o lo elige como marido, incluso con la prerrogativa de echarlo si considera que no cumple sus obligaciones maritales como ella quiere. Si uno se pone a penar, perdón, a pensar, no hay mucha diferencia con lo que ocurre en nuestra actual civilización occidental. Tras el divorcio, por lo general la mujer que queda en la casa marital criando a sus hijos, y por ende cualquier nuevo novio o amante jugará siempre de visitante, y si se porta mal lo enviará a dormir al auto.

En uno de los relatos de su libro “Espantapájaros”, Oliverio Girondo decía que poco le importa si la mujer era linda o fea, sucia o limpia, alegre o triste. Lo único que no le perdona es no saber volar, y si no saben hacerlo, pierden el tiempo en pretender seducirlo. Por ello se enamoró de una tal María Luisa: “desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina, volaba del comedor a la despensa. Volando me preparaba el baño, la camisa. Volando realizaba sus compras y sus quehaceres”.

Alguien dijo alguna vez que el machismo está perfectamente reflejado en el mismo lenguaje: un zorro es un héroe justiciero y un perro el mejor amigo, pero una zorra o una perra ya es un calificativo degradante. No obstante el machismo aún no llegó al extremo de “legalizar” las palabras “astronauto”, “terapeuto” o “poeto” porque cualquier terminación con la letra “a” es degradante.

Machismo y feminismo también afectan a los científicos, humanos al fin. Sigmund Freud, varón él, propuso que todo pasaba por tener o no tener pene, y que los párvulos fantaseaban con que no tenerlo los hacía inferiores. En compensación Melanie Klein, mujer ella, armó a la mujer proponiendo la fantasía de la vagina dentada.

Otros planteos procuraron ser algo más objetivos. Si pensamos como Adler, deberemos ver en el machismo el eterno afán de dominio. Desde Jung, en cambio, podría pensarse el machismo como un modo de compensar o equilibrar el lado femenino que todo hombre lleva escondido. Y, en una línea similar, si pensamos desde Freud, el hombre es machista porque con ello intenta tapar o reprimir sus impulsos femeninos. Efectivamente, el machismo no es incompatible con la homosexualidad masculina latente, como lo prueba el famoso dicho "se aferró al lavatorio y se la aguantó como un hombre".

Es probable –y entiéndase que se trata de una mera conjetura- que parte del impulso machista derive de la situación de desvalimiento infantil, donde el hombre debía depender para todo de su madre. Este poder femenino de otorgar la vida, la muerte, la felicidad, la desdicha, el alimento o la protección podría el hombre intentar neutralizarlo mediante una compensación llamada ‘machismo’.

Este poder femenino continúa vigente toda la vida regulando los impulsos del hombre. Como pareja, por ejemplo, cuando establece los cronogramas de la relación: cuándo conocerse, cuándo hablar, cuándo tirarse un lance, cuando ir a la cama, etc. Para cada etapa ella fija un tiempo y le organiza gran parte de su vida, y de allí la sorda queja del machista. Conciente de estos pensamientos masculinos, la mujer debe calmar la furia machista haciéndole creer que es él quien manda, quien elige y quien decide los destinos del mundo, cuando en realidad, son ellas quienes encarnan el poder sobre los destinos de la especie (“la mano que mece la cuna es la que mueve el mundo”, dicen los ingleses), apoyándose sobre el razonamiento transitivo “si el jefe domina el mundo y yo domino al jefe, por lo tanto yo domino al mundo”. Y esto en el caso que la mujer sea lo suficientemente poco inteligente como para proponerse dominar el mundo, tarea vana si las hay.

Un ejemplo extremo de machismo es el hombre golpeador, si golpea porque necesita descargar sus impulsos de dominio, pero puede ocurrir que su conducta no sea producto del machismo sino que golpeando necesita comprobar cuánto lo aman, o tal vez para satisfacer los deseos masoquistas escondidos de su cónyuge. En el extremo opuesto está el complaciente en todo, que supone que lo amarán por ello, cuando su aquiescencia sólo podría garantizar que lo elegirán, no que lo amarán.

Feminismo.- El hombre machista busca dominar a la mujer, pero la mujer feminista no busca dominar al hombre (de hecho, ya lo domina de muchas y sutiles maneras, como podría pensar a regañadientes el machista): simplemente no quiere ser dominada por él.

Fue así que las mujeres presentaron su queja: para no ser sojuzgadas por ellos, exigieron sus mismos privilegios y atacaron duramente la discriminación de los varones. Empezaron a trabajar, a fumar, a ocupar puestos de gerente, a intervenir más activamente en política (hay presidentes mujeres) y a ser más independientes en su vida laboral, profesional y sentimental, sin hablar de despertar en algunos casos cierto lesbianismo dormido. En una palabra intentaron, y en parte lo lograron, avanzar sobre el territorio tradicionalmente reservado a la condición masculina: al equipararse con el hombre dejaba de tener sentido el dominio masculino. Después de todo, la mujer no es menos que el hombre en cuanto a capacidades y desempeños. Una de las más avanzadas civilizaciones de la antigüedad, los minoicos, fue gobernada por mujeres, aunque no le pusieron ese nombre por lo de las minas.

Hasta hubo hombres que fomentaron estos ideales. Tal el caso de John Stuart Mill quien, además de ser un economista clásico y un lógico que planteó los famosos métodos que llevan su nombre para determinar la causas de las cosas, fue también un político que en pleno siglo XIX propuso una ley de la igualdad de los sexos: hombres y mujeres debían tener los mismos derechos, y entre ellos, el derecho a decidir con quien contraer matrimonio.

Quizá su vida personal nos procure una clave: estuvo años de novio esperando a que los padres de su prometida se murieran, porque no la dejaban casarse. Mientras tanto, ocupó su tiempo en diseñar los famosos métodos para averiguar la causa de las cosas, quizá con la esperanza de encontrar la razón de tan ridícula prohibición parental.

La presión machista y el avance del feminismo dejó tan sensibilizada a la mujer, que puede llegar a interpretar cualquier cosa que diga el hombre como machismo. Si un hombre dice a una mujer que maneje mejor, ésta le puede replicar que es un machista, pero el hombre no dijo “las mujeres manejan mal”, que fue lo que ella interpretó equivocadamente. Si le hubiese dicho que maneje mejor a un hijo, nadie lo hubiera tildado de machista, sino a lo sumo de padre hinchapelotas.

El autor de estas líneas tiene algo de machista y algo de feminista, pero es también partidario de moderar estas diferencias, simplemente para hacer del mundo un lugar más habitable. Por ello, esta nota no podría ser nunca totalmente objetiva: allí aparece el machista, allá el feminista. Lo que se ha intentado fue una explicación del porqué del machismo y el feminismo, seguramente incompleta, pero no una justificación moral de estas actitudes.

Ni machismo ni feminismo.- Desde cierto punto de vista, tanto el hombre como la mujer son auténticos perdedores y genuinas víctimas.

Como buen esclavo disfrazado de caballero, es siempre el hombre quien debe dejar pasar a la dama primero y quien debe acomodarle la silla para que se siente. La mujer será siempre la primera en ser servida, pero el hombre debe ser el primero en probar el vino para ver si está envenenado. Si hay un solo paraguas, ya sabemos quién se mojará irremediablemente, y si viene la cuenta del mozo, sabemos también quien se hará cargo de ella.

Cuando se casa, él cargará con los gastos exóticos de su esposa, y cuando se divorcia, es él quien se quedará sin su hogar y la compañía diaria de sus hijos convirtiéndose virtualmente en un homeless o deambulador urbano. Si en la calle vemos a un hombre y una mujer discutiendo, todos pensarán que él es el verdadero culpable, ya que el estilo de discutir del hombre es gritar, y el de la mujer llorar.

Los hombres resultan ser también las primeras víctimas de acoso sexual, porque son las mujeres las que se pasean insinuando su anatomía en apretados vestidos y atrevidos escotes. Sin embargo, si algún hombre se acerca a conquistarla, será él a los ojos de todos el auténtico acosador. Y en el sexo, son ellos los más expuestos al ridículo, ya que la mujer puede perfectamente disimular un orgasmo.

Las tareas más pesadas propias de esclavos son asignadas solamente a los hombres, porque ¿alguien vio alguna vez una mujer laburando de estibadora, de limpia-vidrios en un rascacielos o recogiendo los bultos de basura para cargarlos en el camión? También es quien deberá enfrentar a los ladrones, como corresponde a la tropa, mientras la generala está parapetada dentro del armario.

Si en la casa deben colgarse unos cuadros con el taladro o arreglar un calefón que en cualquier momento puede explotar, ya sabemos quién es el esclavo que realizará esas tareas. Y si hay que subir al techo para arreglar la antena con el riesgo de fracturarse la nuca, todos lo mirarán a él en silencio como quien mira al condenado antes de subir al cadalso.

Y por si todo esto fuera poco, ahora también los hombres deben lavar los platos e ir a buscar a los hijos al colegio, cuando no cocinar y pasearse con la escoba, tareas tradicionalmente reservadas a las brujas. Y es que él se ha quedado sin empleo, mientras su esposa trabaja de sol a sol en un banco.

Los hombres no suelen pelearse entre sí por una mujer, pero las mujeres sí se pelean a muerte por conseguir el mejor esclavo. El hombre está más presionado para ser inteligente y exitoso, lo cual aumenta sus niveles de estrés. Las mujeres no tienen esas obligaciones, y por eso viven más tiempo. Esto hace que haya más mujeres que hombres, lo que torna más feroz la competencia por el hombre sobreviviente.

Moraleja: para evitar todas estas inequidades, será mejor para el hombre convertirse en travesti. Muchos ya se han pasado a la vereda de enfrente y ahora pueden ser invitados a cenar, no tienen la obligación de ser inteligentes ni arreglar antenas, y nadie los acusará de malvados si se ponen a llorar en la calle frente al hombre que les grita.

Otros no se animan a tanto y entonces crean asociaciones exclusivas para hombres, como ciertos clubes londinenses o el legendario club de Toby del cómic, donde tienen la oportunidad de disfrutar en soledad o charlando algunas horas para tomarse un respiro sin la compañía femenina. Y todo ello sin hablar de los hombres que se atrincheran en los cafés formando barras donde las mujeres no tienen cabida, y donde pueden relatar imaginarias hazañas contra las damas como en el tango “As de cartón”, que cuenta la historia de un supuesto dominador de mujeres que, al final de su pomposo relato, la percanta lo va a buscar al boliche y poco menos que lo arrastra al conventillo para que barra la pieza y haga la comida.

Ya sé: no me diga nada. Usted es mujer y ya está poniendo el grito en el cielo: “¡Nosotras somos las golpeadas y las violadas! ¡Las que salimos a trabajar como nuevas jefas del hogar! ¡Las que recibimos menos sueldo por el mismo trabajo! ¡Las que debemos lidiar con la naturaleza cada 28 días!”. Y yo le contesto que tiene razón, que las mujeres son tan desgraciadas como los hombres. Si los hombres comprendieran los padecimientos femeninos y las mujeres los masculinos, poco quedaría ya de las ideologías machistas o feministas y el mundo sería un espacio más soportable.

Pablo Cazau. Noviembre 2009.

Comer primero y comer último

La semana pasada mi amigo José Iturriberrigoycoerrotaberricoechea me invitó a un ágape en la Sociedad de Fomento de la Recoleta. Al ver que vacilaba, me dijo enseguida que habría mucha comida y que además era gratis, razón por la cual decidí acompañarlo.
Apenas entramos, todos estaban de gran etiqueta charlando discretamente entre sí haciendo como que no miraban la comida, y mientras le dábamos la mano a la presidenta, mi amigo José se engulló dos pastelitos de crema y una salchichita aderezada con mayonesa. Fue entonces cuando, muerto de hambre y envidia, lo increpé en voz alta mirando a la anfitriona:
- José, es mala educación comer primero.
- Si yo no como primero, alguien lo hará, de manera que siempre habrá un maleducado.
- Salvo que todos coman al mismo tiempo respondiendo a la invitación del anfitrión- le contesté.
Mientras tanto, nadie se atrevía a imitar a mi amigo a pesar del hambre que padecían, y debieron esperar discursos y aplausos para empezar a embocar sándwiches varios, copas de vino, chucrut y camarones en su salsa. A todo esto y mucho antes, ya mi amigo se había comido diez platitos de ingredientes. Un punto para José. Cero puntos para los demás.
La velada transcurrió sin mayores sobresaltos, hasta que llegó el fatídico momento en que sólo quedaban el último bocado y una veintena de comensales alrededor. Entiéndase bien: siempre queda una sola masita, no dos o tres, aunque no duraría mucho en presencia de José.
Adivinando las intenciones de mi amigo, le advertí:
- José, es mala educación comer último.
- Si yo no atrapo el último bocado, alguien lo hará, de manera que siempre habrá un maleducado.
Era cierto, pensé, porque el anfitrión no invitaría a todos a comer el último bocado, y agregué:
- Salvo que alguien recurra al viejo truco de apagar la luz sin querer, y engullírselo.
Claro que José no necesitaba esos trucos, de manera que sin vacilar se comió la solitaria medialuna quemada. Otro punto para José. Cero puntos para los demás.
Cuando nos retiramos luego de su triunfo por dos a cero, bajo la cálida luz de la luna mi amigo José me recordó, parafraseando un viejo refrán:
- El que come primero come dos veces.
- Claro –le dije todavía muerto de hambre- y el que come último come mejor.
Pablo Cazau. Marzo 2009.

Problemas con bolitas

Problema 1) En un comienzo, en el compartimiento A hay el doble de bolitas que en el compartimiento B. Luego, paso 20 bolitas desde A a B, con lo cual quedan igual cantidad de bolitas en ambos compartimientos. ¿Cuántas bolitas había en A al comienzo?
Problema 2) En un bolillero tengo un total de 45 bolitas. De ellas, 20 son chicas y negras, 15 son rojas, y además sabemos que hay dos veces más bolitas negras y grandes, que rojas y grandes. ¿Qué probabilidad tengo de sacar al azar una bolita que sea grande? Elija una de estas opciones: 1/2, 1/3, 1/5, 1/8 o 1/12.

Respuesta problema 1: La respuesta es 80 bolitas. De acuerdo a los datos, podemos escribir las siguientes igualdades:
1) A = 2.B
2) A - 20 = B + 20
La primera igualdad nos dice que en A había el doble de bolitas que en B, y la segunda igualdad nos informa que la cantidad de bolitas en A luego de sacar 20 es igual a la cantidad de bolitas de B luego de agregar 20.
Ambas igualdades constituyen un sistema de dos ecuaciones con dos incógnitas, que puede resolverse mediante diversos métodos, uno de los cuales es por ejemplo el de igualación. Traducido al castellano, las dos ecuaciones anteriores pueden también expresarse como:
1) A = 2.B
2) A = B + 40 (por pasaje de términos)
Por lo tanto, obtenemos 2.B = B + 40. Si aquí despejamos B nos queda B = 40. Por lo tanto, en B había al principio 40 bolitas. Pero como después agregamos 20 bolitas a B, ahora en B quedarán 60 bolitas, y como ahora es A = B, entonces en A han quedado también 60 bolitas. Finalmente, como en A había retirado 20, entonces en A al principio había 60 + 20, es decir, 80 bolitas.
Respuesta problema 2: 1/3.

Pablo Cazau.