Variante 1.- Proponemos aquí una variante de la clásica búsqueda del tesoro para lugares más reducidos, como una simple mesa, y donde pueden participar desde dos personas en adelante, hasta varios grupos.
Preparación del juego.- Sin que nos vean los posibles participantes, seleccionamos de la biblioteca varios libros, cuidando que sus tapas sean originales y lo más vistosas posibles en cuanto a dibujos y color, aunque esto último no es imprescindible. Seleccionaremos los libros donde se encontrarán los tesoros más otros para despistar, que pueden ser unos diez.
En un lugar apartado y, entre los libros seleccionamos tantos como grupos o personas se vayan a formar. Sobre cada uno de los libros así elegidos armaremos pistas para que los jugadores terminen encontrando cierta palabra dentro del libro (el "tesoro") y que podrá estar en cualquier renglón de cualquier párrafo, de cualquier página de cualquier capítulo. Para ello, para cada libro redactaremos en una hoja de papel la lista de pistas que conducirán a la palabra-tesoro, tal como se indica en el siguiente ejemplo:
Equipo 1
Primera pista (permite elegir el libro): "FALTAN NUEVE ANTERIORES"
Segunda pista (permite elegir el capítulo del libro): "BODAS DE PLATA"
Tercera pista (permite elegir la página): "TODAS LAS DEMAS SON NEGRAS"
Cuarta pista (permite elegir el renglón): "NO ES NI EL PRIMERO NI EL TERCERO"
Quinta pista (permite elegir la palabra): "HAY QUE TENER CUIDADO CON EL"
Mediante la primera pista invariablemente deberá identificarse cuál es el libro a juzgar por los datos de la tapa, sin abrirlo. En el ejemplo la pista es "FALTAN NUEVE ANTERIORES", y entonces se trata del tomo 10 de alguna colección. Si en la tapa hubiese aparecido el dibujo de un corazón, nuestra pista podría haber sido "TRABAJA INCANSABLEMENTE LAS 24 HORAS", u otro. Las pistas podrán ser más o menos fáciles, o más o menos sutiles.
La segunda pista identifica en este caso un capítulo (también podría haber sido una página, pero esto no tienen que saberlo necesariamente los jugadores), y se trata del capítulo 25, pues la pista es "BODAS DE PLATA". A esta altura los jugadores empiezan a estar más orientados: la palabra-tesoro podría estar en el capítulo 25 de ese libro.
La tercera pista orientará respecto de la página. Según la tercera pista, dicha página será aquella donde la primera letra sea roja y las demás negras, pues la pista es "TODAS LAS DEMAS SON NEGRAS". Obviamente cuidaremos que no exista otra página con similares características: las pistas ambiguas complican el juego innecesariamente.
Enm la cuarta pista hay que buscar el renglón. En esta página pueden aparecer en el texto tres números, por dar un ejemplo, aparte del número de página. Por lo tanto, si no es el tercer número ni el primero (como indica la cuarta pista) será el segundo, que indica el renglón donde estará el "tesoro".
La quinta y última pista deberá conducir a la palabra-tesoro, que en este caso puede ser "enchufe", porque "HAY QUE TENER CUIDADO CON EL".
A cada equipo se le asigna un solo libro, aunque ellos no saben cuál es. Una vez preparados tantos listados de cinco pistas como personas o equipos hay, doblamos los papeles y sobre una mesa colocamos al azar todos los libros seleccionados (aún los que no hemos elegido para hacer pistas). Encima de cada papel doblado se colocará “Equipo Nº 1”, “Equipo Nº 2”, etcétera, y en un papel que guardaremos en el bolsillo se indica qué palabra deberá encontrar cada equipo.
Organización del juego.- Una vez que los jugadores se agruparon en equipos alrededor de la mesa con los libros, se les explica el juego. Puede o no decírseles que la primera pista identifica el libro, la segunda el capítulo, etc. A cada equipo se le entrega el listado correspondiente (pueden elegirlo al azar) y comienzan todos en forma simultánea la búsqueda de la palabra. Gana el equipo que primero entrega la palabra correcta.
El juego podrá terminar aquí o cumplir una última etapa, donde los integrantes del equipo ganador ahora disputan entre sí con nuevas pistas, con lo cual triunfará un solo ganador individual. ¿El premio? Una botella de vino o el que a usted se le ocurra.
Variante 2.- El propósito de este juego, una variante de la clásica búsqueda del tesoro, consiste en deducir cuál es la palabra-tesoro dentro de un texto dado, y gana quien primero la identifique. Se puede jugar individualmente o en equipo.
Para ello los participantes utilizarán las mismas pistas. Cada pista es una frase u oración incluida dentro del texto que termine en un punto y seguido o en un punto y aparte, pero siempre en un punto. Todas las oraciones con esas características son pistas, aunque algunas puedan incluir alguna pista falsa.
Para llegar a la palabra-tesoro pueden utilizarse todas las pistas, pero puede ocurrir o no que con una sola sea suficiente.
El texto donde está la palabra-tesoro es el siguiente:
“Cuatro ratones hambrientos fueron soltados en un laberinto. Uno de ellos se fue por un sendero, otro se quedó esperando, otro comenzó a navegar para encontrar algún alimento, y el cuarto se quedó obnubilado. Luego de treinta minutos, todos ya estaban recorriendo distintas partes del laberinto, aunque en esta oración no se encuentra la palabra-tesoro.
Recorrieron incansablemente todo el seno del laberinto, pero no pudieron encontrar ningún queso, sino un fruto extraño parecido a una pera y una corriente de agua que se parecía a un río europeo. Al final decidieron juntarse y planear una estrategia común, donde cada uno buscaría en sectores diferentes: hacia el norte, el sur, el este y el oeste. Luego de siete horas y media de búsqueda, el primero llegó con un vaso de leche. Más tarde el segundo llegó con un globo inflado lleno de una sustancia parecida a la gelatina, diciendo que en realidad había dos pero pudo arrastrar solamente uno. El tercero no pudo encontrar nada, a pesar de haber hecho innumerables cálculos geométricos con triángulos. El cuarto encontró algo parecido al sebo, pero nadie lo quiso comer porque tenía un color amarillo muy raro y tenía forma de mate.
Comieron todo lo que pudieron, y como la comida era medio rara, ninguno de ellos quedó totalmente sano. Finalmente apagaron la luz y se fueron a descansar a un lugar que estaba muy cerca del laberinto”.
Respuesta: seno.
Pablo Cazau.