¿Por qué Séneca, Baltasar Gracián o Anónimo pueden hacer frases célebres y yo no?, se preguntó un día mi amigo José Iturriberrigoycoerrotaberricoechea (Iturri, para los amigos). Aquella noche se tomó una grapa y decidido a pasar de una vez por todas a la historia, se mandó las siguientes frases inmortales:
- Para los próximos cien años el hombre no puede predecir el clima pero sí las reacciones de su esposa aunque se llame Katrina.
- La mitad de los abogados no sirven, pues por cada uno que gana hay otro que pierde.
- La mujer puede hacer varias cosas con el mismo hombre. El hombre, en cambio, hace siempre lo mismo con varias mujeres.
- Para un blanco, un negro es un blanco fácil. Para un negro, un blanco es un negro difícil.
- Las mejores mujeres son las que dejan al hombre siempre bien parado.
- La gente que se baña es sucia. Si fuera limpia no se bañaría.
- Sesenta años no es nada. Apenas si es la diferencia entre estar entretenido con el Mouse óptico y con Mickey Mouse.
- España comenzó a ser potencia mundial cuando se casaron Isabel de Castilla y Fernando de Aragón. ¡Qué lástima que no se casaron Isabel Perón y Fernando de la Rúa!
- Las tres etapas en la vida de una mujer son primero cuando oculta las tetas por pudor, luego para negociar y finalmente por vergüenza.
- El año preferido de los santiagueños es el año bisiesto.
- El que ríe último no entendió el chiste.
- Al que madruga el despertador lo ayuda.
- La gente nace nueve meses después de la Nochebuena.
- Si sos famoso, cualquier gansada que digas será una frase célebre.
Pablo Cazau. Junio 2009.









